Administración del tiempo
Javier Spreafico - Brahma Khumaris

Casi todo ocurre en algún lugar y en algún momento. La misma expresión de la vida de un ser humano, sus pensamientos, sentimientos, acciones y relaciones, se producen en un contexto de espacio y tiempo. No hay idea o proyecto, ya sea en relación a nuestra acción cotidiana, a lo que queramos hacer dentro de un año, o a ese sueño que albergamos en nuestro interior, que no lleve asociado un marco temporal. Utilizamos en nuestro lenguaje adverbios tales como "mañana", "algún día", "ahora", que nos sitúan en un momento específico y señalan los episodios de la historia de nuestras vidas.

Sin embargo, algo parece que no va bien en nuestra relación con el tiempo.Cuando se dice "no tengo tiempo", "me falta tiempo" generamos estrés; cuando no se cumplen los plazos de los proyectos personales, uno se siente deprimido; cuando hay que esperar media hora a la persona citada, sentimos irritación.

Si como parece ser, la experiencia que tenemos del tiempo tiene que ver "efectiva administración del tiempo" que nos permita sentirnos mejor? Hasta el momento hemos utilizado las listas de las cosas por hacer; la agenda personal ha sido y es un buen instrumento que nos ayuda en nuestra organización. Incluso puede que estemos aprendiendo ese pequeño gran arte de saber asignar prioridades a las tareas, discerniendo la real importancia de las mismas. Con estas ayudas podemos sentirnos contentos y bien encaminados para lograr una gestión eficaz de este recurso tan preciado.

Ahora bien, necesitamos explorar una percepción diferente. Hasta ahora nos hemos movido en el campo del "hacer", (llevar a cabo cuanto más se pueda en el menor tiempo posible), y se ha relegado la parte del "ser", del pensar y del sentir. Ante un mismo problema, por ejemplo, en no son buenos, pero se puede tomar en consideración esta actitud reflexiva y de observación pausada antes de acometer cualquier acción.

Imaginemos algo común: se tiene que culminar un proyecto de equipo. Los plazos de finalización están fijados y yo, tal vez como el responsable habitual sería la de tratar de controlar todo el proceso, presionar a las personas para que finalicen sus tareas, supervisar que ningún cabo pueda quedar suelto. No hay nada excesivamente erróneo en esto, hasta que lo imprevisible que resultan las cosas en estos tiempos, trastoque resultado: carreras, más presión, estrés, insatisfacción, heridas al espíritu de cooperación... controlar algo o a alguien, menos se puede hacer, malgastando los preciosos recursos de energía y tiempo en tratar de ejercitar ese control.

La forma en que se experimenta el tiempo va pareja al estado de la mente. El tiempo "vuela" cuando la mente vuela. Una actitud reflexiva positividad, y se siente que el tiempo se expande, mientras una mente nuestro interior para encontrar soluciones efectivas. el árbol (la expansión). Se tiene que dedicar tiempo para conocerse y cuidarse uno mismo. Esto no situaciones de su universo exterior... y sin garantías de éxito.

Una yogini de India, una mujer sabia me dijo una vez: "El tiempo, los pensamientos y la respiración no se deberían malgastar, si algo no es Uno puede pensar que al leer estas palabras que Dadi (como se conoce afectuosamente a esta mujer sabia) es, de esas personas contemplativas que miran las cosas desde la "barrera", donde la acción y las situaciones no pueden tocarte, pero, puedo asegurar que esta yogini era y es completamente activa y que ha roto los límites impuestos por su los demás?. La práctica del silencio y la meditación, donde podemos entrar en nuestro mundo interno y descubrir nuestras habilidades y capacidades para ser maestros del tiempo y de las situaciones.

Javier Spreafico
Brahma Khumaris