LAS ALERGIAS
 


Cada vez es más frecuente la aparición de fenómenos alérgicos.
Las estaciones de primavera y otoño son las más favorables para la aparición de estos síntomas.

Para la Medicina Tradicional China, la primavera está relacionada con el elemento Madera y éste a su vez, con el viento como agente natural y con los órganos hígado y vesícula biliar.

Éste es el momento de la floración, donde el polen es transportado por el viento e inhalado a través de la respiración.

El otoño, se relaciona con el elemento Metal y éste, con la sequedad y los órganos pulmón e intestino grueso.

¿Cuáles son los principales agentes causantes de los procesos alérgicos? El polen, los ácaros, algunos minerales, determinados alimentos...
¿Es lógico que elementos del reino vegetal, animal o mineral provoquen tales disturbios?
¿Podemos considerar normal que agentes tan naturales, con los que hemos convivido siempre, se hayan convertido en agentes agresores?
Es una posibilidad. Ante continuas agresiones del hombre contra la Naturaleza, contaminando el aire, tratando y quemando bosques, explotando masivamente yacimientos de petróleo y minerales. ¿No podría ser una réplica defensiva de la propia Naturaleza?
Ahí dejamos la pregunta, como motivo de reflexión.

Pero existe otra hipótesis: según la Medicina Tradicional China, los pulmones, llamados también “Primeros Ministros” o “Maestros de la energía”, son la sede de nuestro instinto de conservación, asiento del deseo- repulsión.
Una parte de nuestros instintos viene determinada por la herencia genética. Nacemos con el instinto de comer o el sexual.
Otros, los iremos adquiriendo en función de nuestras experiencias. Un niño, aproxima su mano a la llama de una vela y la retirará inmediatamente con un gesto de dolor. Este hecho quedará grabado en su memoria consciente o inconsciente para recordarle que el fuego puede dañarle.

Podemos entonces deducir que nuestras reacciones alérgicas son fruto de una pérdida de nuestro instinto de conservación, que para la Medicina China, se corresponderá con un vacío energético de nuestros pulmones.

Reconocemos como enemigos a quienes son agentes naturales e inofensivos y reaccionamos violentamente contra estos supuestos agresores.

Según la MTC, los pulmones controlan las vías respiratorias y la piel; precisamente donde se manifiestan las reacciones alérgicas.

Es muy frecuente observar el elevado número de personas que frecuentemente se sienten cansadas, faltas de energía. La causa puede ser la misma: una insuficiencia en nuestros pulmones.

¿Cómo podemos conseguir una mejora en el funcionamiento de estos importantes órganos? Recuperando la capacidad de respirar normalmente.
Observemos la respiración de un niño. Veremos como su abdomen se hincha y deshincha con cada inspiración- expiración. Es la respiración natural. La respiración llamada abdominal.

Con el tiempo, el adulto va modificando su manera de respirar. Ya no es el abdomen el que se mueve al ritmo de la respiración, sino el tórax y lo hace tan levemente, que sólo permite la entrada de una pequeña porción de aire con cada inspiración.

El aire que respiramos es claramente insuficiente para que nuestro ciclo vital se normalice. Debemos tonificar nuestros pulmones.
¡Aprendamos a respirar! ¡Recuperemos nuestro instinto de conservación! ¡Aprovechemos la principal fuente de energía que es la respiración!

La Medicina Tradicional China y técnicas taoístas, como el Chi- Kung o el Tao-Yin, pueden ser el camino apropiado para conseguirlo.

Santiago Molina, Acupuntor de
Tao Center