La Fe Mueve Montañas

209 gabarro

¿Creer en Algo lo Vuelve Real?

Hace unos días me invitaron a un curso de pensamiento positivo donde la docente explicaba cómo crear la realidad mentalmente gracias a la fe. Aun así, en el curso se habían inscrito solamente dos personas. 

Si ni ella misma pudo crear una clase llena de estudiantes, ¿qué es lo que podía enseñar? ¿qué podía prometer? Me temo que algo no encaja en esta visión infantil y mágica de la fe

El Rosario de mi Abuelo

Muchas personas interesadas en el crecimiento personal creen que, por el simple hecho de repetir con fe algo, uno acabará consiguiéndolo. 

Vamos, que si mi abuelo en lugar de rezar el rosario durante años, hubiera repetido que era alto, rubio y rico, ahora yo sería tan alto como Marc Gasol, más rubio que la cerveza y tan rico como Amancio Ortega... ¡anda que mi abuelo no llegó a rezar, con fe, miles de rosarios!
De alguna forma, entender la fe de este modo la eleva a una categoría mágica. ¿Os acordáis de los cuentos de hadas? Pues aquí sucede lo mismo. Parece que se trate de encontrar el conjuro adecuado que, repetido el número suficiente de veces, transforme la realidad. Pero, si en los cuentos nos parecía algo fantástico y sobrenatural, ¿por qué en la vida real nos parece una idea factible?
Pensar así, es creer que podemos forzar las leyes de la física y de la vida. Significa que creo que soy yo quién manda en el mundo y que son mis deseos los que rigen la realidad. Me temo que no es más que otro engaño del ego. Como dirían los hermanos Marx en el Oeste: "¡más madera para el ego!"
Sé que hay miles de personas que han leído y practicado el libro de “El secreto”, que aseguraba que la fe, por sí sola, puede crear la realidad. Aseguraba que solo la fe basta. Pero a la gran mayoría de personas repetirse con fe los deseos, no les ha servido de mucho. ¿Por qué? Porque repetir algo no lo convierte en real.
La fe mueve montañas, pero si no entendemos realmente qué significa tener fe, creemos que basta con creer para crear.

¿Qué significa tener Fe?

“Si tuvieras la fe del tamaño de un grano de mostaza y le dijeras a una montaña '¡muévete!', se movería”. Esto es lo que nos decían los místicos, pero, ¿de qué están hablando? ¿de qué hablamos cuando hablamos de fe? 

Desde mi punto de vista, tener fe no es lo mismo que tener un bien material. Tener fe no equivale a tener un reloj o tener el carné de conducir. En mi opinión, tener fe significa vivir en la esencia, haber descubierto quién soy realmente, vivir habitando mi realidad auténtica en el aquí y en el ahora y dar testimonio sin lugar a dudas.
Para mí, "tener fe" es una expresión que deberíamos cambiar por “dar fe”. Siempre se ha dicho que los hechos son más importantes que las palabras. Por ello, no se trata de tener fe, sino de dar fe, dar testimonio de lo que vivo.

Pongamos un ejemplo bien sencillo: manejar un avión. Todo el mundo sabe que se trata de conducirlo desde los instrumentos de la cabina. Pero muy pocos saben hacerlo. Por lo tanto, solo unos pocos pueden dar fe de cómo hacerlo, los demás pueden "tener fe" en que quizás la acierten ¡pero mejor no subas a su avión!
Lo importante no es lo que creo sino lo que vivo. Dar fe de lo que vivo. Y eso solo es posible si he comprobado que mis resultados son buenos, en el ejemplo del avión, comprobar que volamos gracias a mis conocimientos.
Cuando hablo de resultados me estoy refiriendo a resultados internos y externos. Los resultados internos responden a preguntas como ¿creyendo en lo que creo, consigo que mi vida sea, feliz, y llena de paz? ¿vivo mis pensamientos y emociones de forma que mi mente sea un espacio de gozo y felicidad?
Los resultados externos aluden a cuestiones como ¿consigo tener buenas relaciones con los demás?, ¿consigo tener suficiente abundancia para vivir?, ¿tengo una relación bella y sana con mi cuerpo?
Si respondemos que sí a esas preguntas con los hechos, podremos dar fe de que nuestra forma de vida es adecuada. Si mi vida es un desastre y está todo patas arriba, no podré dar fe. Y, de hecho, todo lo que he creído será inadecuado pues me habrá conducido al sufrimiento.
Por tanto, no importa tener fe, sino dar fe de lo que hemos verificado por sus resultados internos y externos. Lo demás son quimeras que nos alejan de lo real.

 ¿De qué podemos dar Fe?

Si tenemos que dar fe de lo que vivimos, primero tenemos que verificar que lo que pensamos es cierto observando los buenos resultados internos y externos. Una vez verificado lo anterior, podremos dar fe: nuestra realidad será la prueba.
Lo que tenemos que hacer es ir más allá de los errores, presuposiciones y mentiras que nos hacen sufrir. Muchas de ellas nacen de errores sociales que nos hemos creído. Detectándolos encontraremos la forma sabia de vivir y podremos dar fe de una forma de vida adecuada.
Por lo tanto, tenemos que escudriñar cada una de las creencias sociales impuestas y detectar cuáles son ciertas y cuáles son falsas. Debemos descartar las que nos amargan la vida hasta integrar las verdades que nos aporten resultados internos y externos positivos.
Al dejar caer los errores sociales y vivir sabiamente, tendremos una vida gozosa y podremos dar fe de ello. Entonces, y solamente entonces, se moverán las montañas a nuestro paso.

Moveremos las Montañas

Las montañas de las que hablamos no son lugares geográficos a los que vamos de excursión o acudimos a esquiar. En realidad, hablamos de los obstáculos de la vida. Son los problemas que queremos superar para vivir felices, aquí y ahora. La expresión “mover montañas” significa, en realidad, superar cualquier dificultad en mi vida, liberarte del sufrimiento.

Para ayudarte en este proceso de liberación, de desprenderte de tus obstáculos, te animo a entrenarte. Te animo a descargarte gratuitamente el libro “21 creencias que nos amargan la vida... y cómo superarlas para ser más felices”. Por un lado, el libro aborda 21 creencias socialmente falsas que nos dificultan la vida para que compruebes que son falsas. Luego, te sugiere cuál es la realidad cierta para que lo verifiques y te ofrece herramientas concretas de entrenamiento para que las integres y transformes en tu día a día. Así darás fe de una vida sabia. Puedes descargarte gratis el libro en www.danielgabarro.com/verdemente.

Las montañas de las que hablamos no son lugares geográficos a los que vamos de excursión o acudimos a esquiar. En realidad, hablamos de los obstáculos de la vida. Son los problemas que queremos superar para vivir felices, aquí y ahora. La expresión “mover montañas” significa, en realidad, superar cualquier dificultad en mi vida, liberarte del sufrimiento.

Para ayudarte en este proceso de liberación, de desprenderte de tus obstáculos, te animo a entrenarte. Te animo a descargarte gratuitamente el libro “21 creencias que nos amargan la vida... y cómo superarlas para ser más felices”. Por un lado, el libro aborda 21 creencias socialmente falsas que nos dificultan la vida para que compruebes que son falsas. Luego, te sugiere cuál es la realidad cierta para que lo verifiques y te ofrece herramientas concretas de entrenamiento para que las integres y transformes en tu día a día. Así darás fe de una vida sabia. Puedes descargarte gratis el libro en www.danielgabarro.com/verdemente.

Te deseo un entrenamiento feliz y que puedas dar fe de lo que vives, porque los resultados internos y externos demuestren que sí vives con sabiduría. 

COLABORADORES Revista Verdemente

Сачак (Ламперия) http://www.emsien3.com/sachak от ЕМСИЕН-3
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