La Magia de la Gratitud

Llega el verano. Para muchos la mejor época del año, llegan las vacaciones, el tiempo libre, el sol, la playa, el contacto con la naturaleza… Desde los tiempos más remotos el verano ha sido siempre un periodo de abundancia y celebración. Llegaban las cosechas, la caza abundante, la recolecta de frutos del campo, en definitiva, la tierra se convertía en un pequeño paraíso. Un tiempo de abundancia de comida, de luz y de bienestar. Y también un tiempo para la gratitud. En todas las épocas y culturas con el verano llegaban las celebraciones de agradecimiento a la Madre Naturaleza por sus dones y frutos. La gratitud siempre ha estado ligada con la abundancia, la alegría y la celebración ¡Por algo será!191 NOTICIAS4Estamos perdiendo la importancia de la gratitud del mismo modo que perdemos el contacto con la naturaleza. Y no sabría decir cuál de las dos cosas es peor. Quizás una cosa nos lleva a la otra.
La gratitud es sin duda, un sentimiento muy especial. Todas las grandes religiones y cultos del mundo le dedican un espacio muy importante ¿Por qué? Porque la gratitud es algo más que un simple sentimiento pasajero y está muy lejos de ser algo ñoño como parece estar visto actualmente en esta sociedad fría y competitiva. La gratitud es posiblemente uno de los sentimientos más poderosos que existen.
Mi propia experiencia me ha enseñado que es un sentimiento casi mágico, o sin el casi, es un sentimiento despliega al menos tres poderes, tres capacidades a cada cual más asombrosa.

  • La gratitud tiene el poder de alegrarte el corazón incluso en el día más oscuro.
  • La gratitud tiene el poder de hacerte despertar del espejismo de la carencia y la escasez en el que crees que vives.
  • Y por si fuera poco, elevando y manteniendo el sentimiento de gratitud, este se convierte en una especie de imán para atraer a tu vida aún más prosperidad y abundancia de forma “casi mágica”.

En el primer mundo, la mayoría de las personas sufrimos una extraña dolencia que nos impide ver la realidad tal y como es. Una especie de espejismo mental que nos mantiene focalizados en la carencia, a pesar de estar sumidos en la abundancia. Este fenómeno, hace que vivamos sintiéndonos permanentemente infelices e insatisfechos. Y todo por tener la mirada fija en un solo punto: “lo que me falta” “lo que no tengo”. Todo por vivir con el foco de la atención dirigido tan solo hacia la carencia, hacia conseguir más y más, en vez de parar, valorar y disfrutar de lo que se tiene. Y aquí, en el primer mundo, lo que se tiene es generalmente mucho, muchísimo más.
Este espejismo hace que dejemos de ver y sentir la realidad tal y como es, que magnifiquemos la carencia y que nos volvamos ciegos emocionales hacia toda la superabundancia que nos rodea. Olvidamos las comodidades que disfrutamos y lo tremendamente privilegiados que somos.
Y aunque es lícito desear más, mejorar, progresar… lo que no lo es, lo que es muy enfermizo e injusto es no sentirnos enormemente agradecidos y satisfechos por todo lo que ya tenemos. Por toda nuestra abundancia, comodidad y prosperidad.
Párate un momento, abre los ojos y observa tu vida. Haz un rápido balance ¿Qué tienes y qué te falta? Hazlo, por favor, no sigas leyendo, solo te llevará unos segundos.
¿Ya?
Pues bien, si aún no has visto la evidente inclinación de la balanza a favor de la abundancia, si no te has dado cuenta de que gozas de muchas y más importantes cosas de las que careces, solo puede ser por dos razones. Una, que pertenezcas a esa minoría para quien la pobreza es una realidad indiscutible. O la otra, la más probable, la razón que origina el espejismo mismo: dar las cosas por sentadas, considerarlas seguras y fáciles, no valorar en su justa medida lo que se tiene y sobre todo creer que siempre va a estar ahí. 191 NOTICIAS1
Muy sabio es el dicho: “no valoramos las cosas hasta que nos faltan”. Tan sabio como este otro, “lo único seguro en esta vida es la muerte”. Ambos nos hablan de lo mismo, de la errónea actitud de ir por la vida sin valorar y agradecer todo lo bueno que se tiene. Porque como también se suele decir “la vida da muchas vueltas”. Efectivamente, la vida está llena de giros e imprevistos. La vida en cuestión de segundos puede arrebatártelo todo. Si, así es, un accidente, un despido, una enfermedad, una infidelidad, una guerra… cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento, solo tienes que ver algún informativo por televisión para darte cuenta ello.
Pero no digo esto para aumentar tu inquietud o desconfianza gratuitamente, nada más lejos de mi intención. No, lo digo porque hay una curiosa paradoja en este concepto. Parece ser que el ser humano necesita sentir que lo puede perder todo para salir de ese espejismo y comenzar a valorar, apreciar y a disfrutar todo bueno que le rodea. Necesitamos una buena dosis de realidad para ser más conscientes y felices. En definitiva, necesitamos despertar, elevar nuestra consciencia y ver que la vida misma es un regalo, que cada día está repleto de motivos para agradecer, que vivimos en el primer mundo donde prácticamente, no solo no nos falta casi de nada, sino que tenemos de sobra de casi todo.
¿Te has parado a pensar en serio lo privilegiado que eres cada vez que necesitas agua? Pues con un simple movimiento de muñeca disfrutas de un chorro continuo de agua potable fría o caliente. ¿Y cuando tienes frio? Tan solo tienes que elegir el abrigo que te combina más con los zapatos o simplemente, encender la calefacción apretando un botón. Somos tremendamente afortunados por poder elegir entre tantos alimentos que tenemos en la nevera. Cuando enfermamos tenemos a la vuelta de la esquina fármacos, centros de salud, hospitales y médicos del primer mundo. ¿Te has parado, de verdad, a tomar consciencia y a sentir lo prospero que ya eres por disfrutar de tantas comodidades y adelantos?
En serio ¿Qué te falta? ¿Qué es eso tan vital e indispensable que no tienes? ¿Qué es lo que te hace sentir tan carente e insatisfecho? Más dinero, más pecho, un móvil más grande, abdominales, un príncipe azul, un trabajo mejor… Incluso si te faltara algo importante como un hogar, salud, trabajo o amor sigue siendo mucho más lo que si tienes que lo que te falta. Entonces, ¿por qué no puedes sentirte agradecido y disfrutar profundamente de tu abundancia? ¿Por qué la carencia de un par de cosas desmerece tanto la satisfacción y valía de todo lo demás?

Pues porque este extraño fenómeno, este espejismo, deforma la realidad como una lente. Hace que estés focalizado en la escasez, que veas con mucha claridad y aumentado un solo punto mientras todo lo demás se vuelve pequeño y borroso. Dicho de otra manera, vives pendiente, obsesionado, mirando fijamente solo lo que te falta y esto hace que dejes de ver el resto, que no puedas sentir y disfrutar lo bueno y la prosperidad que si hay en tu vida.
Pero la gratitud invierte este proceso. Te hace tomar distancia y ver tu vida con una nueva perspectiva. La gratitud te permite ampliar y elevar tu consciencia para poder ver el conjunto entero en su verdadera dimensión.
Ahora te sugiero que repitas el ejercicio anterior. Vuelve a hacer el balance de tu vida pero ahora vamos más despacio, tomando consciencia de todas aquellas cosas que por darlas por hechas, seguras o fáciles nunca te has parado a valorar y agradecer. Imagina, por ejemplo, que mañana mismo pudiera estallar una guerra mundial y lo perdieras todo; colócate en esa situación emocional y desde ahí, comienza a dar gracias por todo lo que tienes a tu alcance, desde lo más importante hasta lo más insignificante. Da igual a quien le des las gracias, a la Vida, el Destino, el Universo, a la Madre Tierra o a Dios. Tan solo agradece de manera sincera todas las cosas buenas que hay en tu vida y observa lo que ocurre en tu corazón. Toma consciencia del cambio en tu estado de ánimo que a buen seguro se va a producir.
Agradece el tener agua corriente y potable, la electricidad que enciende tus noches, tu mullida cama, la nevera que te permite tener fruta fresca en verano, el equipo de música que te alegra la vida con tus canciones favoritas, tu despensa llena de comida variada, tu familia, tus amigos, los artistas que te hacen disfrutar, tu ropa de abrigo, las series o películas que te emocionan, tu móvil y tu ordenador que tantas cosas te permiten hacer, tu coche que te proporciona libertad de movimiento, el cariñoso perrito del vecino que salta de alegría cuando te ve, el cálido sol de la mañana que entra por tu ventana... ¡No te dejes nada!
No sigas leyendo por favor, tomate un par de minutos y hazlo de verdad. Te aseguro que merece la pena. Solo así vas a sentir la magia de la gratitud, solo así saldrás por unos minutos del espejismo de la escasez.
¿Ya?
191 NOTICIAS2Bueno, pues si lo has hecho de verdad… ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Mejor, igual o peor? Estoy seguro de que se ha producido una evidente mejora en tu estado de ánimo, quizás sutil, sí, pero no por ello menos importante. Esto es solo el principio.
Estoy convencido de que acabas de tener un pequeño despertar, un despertar a la realidad: resulta que tu vida es mucho más prospera de lo que creías, que no solo tienes tus necesidades vitales más que cubiertas, sino que además tu vida está llena de comodidades, de bienes y de pequeñas o grandes razones para sentirte sinceramente agradecido y privilegiado. Quizás es que como dice un eslogan reciente de publicidad resulta que “la vida es chula”. Si, nuestra vida aquí en el primer mundo, es mucho más chula de lo que creemos.
Quizás ha llegado el momento de cambiar el enfoque y dirigirlo hacia a la abundancia en la tenemos el privilegio de vivir. Quizás en vez de ir al galope devorando manjares sin saborearlos, podemos aprender a ir más despacio, sonriendo, degustando y valorando cada pequeña y gran cosa que nos hace la vida más “chula”. Y para lograr esto, la gratitud es una gran herramienta.
¿Esto significa que nos resignemos y dejemos de seguir aspirando a un mayor nivel de prosperidad? Por supuesto que no, lo que significa es que mientras cumplimos o no nuestros deseos vayamos disfrutando la vida, que no hipotequemos la felicidad y la satisfacción a cuando llegue un futuro incierto, sino que disfrutemos agradecidos de la abundante realidad del aquí y ahora. Y además, ¡oh, sorpresa! cuánto más agradecidos nos sintamos más prosperidad llegará a nuestra vida.
Hasta ahora hemos visto cómo la gratitud nos alegra el corazón y también cómo nos libera del espejismo de la carencia. Pero aún queda que este poderoso sentimiento despliegue su tercera capacidad: intensificando y manteniendo día a día el sentimiento de gratitud este se convierte en un imán emocional que atraerá más prosperidad y bienestar a tu vida.
Esta tercera capacidad puede parecer la más mágica o metafísica, pero en verdad no es ni una cosa ni la otra. Aunque necesitaría otro artículo entero para argumentar esto último de forma clara, lo resumiré diciendo que si la gratitud, como hemos visto, mejora tu estado de ánimo, esto hace que mejore tu motivación y también que vayas por la vida con una actitud mucho más positiva, en definitiva, la gratitud cambia tu manera de sentir, actuar y reaccionar, y esto simplemente lo cambia todo. Por el principio indiscutible de causa y efecto, si cambia tu manera de sentir y actuar cambiarán de forma segura los resultados y las consecuencias.
Si logras que el sentimiento de gratitud sea predominante cada día en tu estado de ánimo, si abres tu corazón al efecto “bola de nieve” que hace que cuanto más agradeces, más motivos encuentras para seguir agradeciendo. Te aseguro que la gratitud se irá convirtiendo en un imán de prosperidad y éxito. Poco a poco comenzaras a notar que la buena suerte se pone a tu favor, que empiezan a ocurrir en tu vida esas aparentes casualidades que te favorecen y te ayudan a convertir en realidad tus sueños. Si le sonríes y le agradeces a la Vida por todo lo que te regala, la vida te sonreirá y te regalará cada vez más. Y si no me crees a mí, cree en la sabiduría popular que con el dicho “dinero llama a dinero” te está diciendo lo mismo.
Aunque la mejor manera para convencerte, es que lo pongas en práctica y lo compruebes por ti mismo. Puedes empezar con estos dos simples actos: Cada mañana antes de levantarte de la cama repasa toda tu vida agradeciendo todo lo bueno que hay en ella y después, cada noche, antes de dormir haz otra revisión, esta vez del día vivido, y agradece sinceramente cada cosa de la que hayas disfrutado y todo lo bueno que te haya ocurrido. Estos dos ejercicios ya marcarán una gran diferencia, suficiente para que empieces a experimentar cómo la gratitud llena tu vida de alegría, bienestar y abundancia. Y ocurrirá de forma casi mágica; bueno en verdad tengo que confesarte que algo de Magia sí hay, pero eso mejor descúbrelo tú.
Creo que nos han contado muchas mentiras a lo largo de la historia pero una de las más grandes es aquella que dice que hubo un tiempo en la que los seres humanos vivíamos en un paraíso y que por cometer un “pecado” fuimos expulsados de él. Pues no, no es cierto, nunca fuimos expulsados del paraíso, vivimos aún en él, lo único que hemos perdido es la capacidad de darnos cuenta de ello. El único “pecado” es estar olvidando la importancia de la gratitud, la capacidad de valorar y agradecer que vivamos en una maravillosa joya azul llamada Tierra. Un planeta infinitamente abundante, exuberante y fértil. Una Tierra que nos sustenta como una Gran Madre y en de donde realmente hay de todo para todos. Donde lo único que falta, la única carencia real, es la escasez de consciencia y por lo tanto, de generosidad. Y casualmente ambas cosas las corrige la práctica de la gratitud.
Por lo tanto, ahora que llega el verano, el tiempo libre, las vacaciones y el contacto con la naturaleza, te invito a que hagas de esta estación un tiempo de celebración y de agradecimiento. Que aproveches el tiempo libre para cambiar el enfoque dejando así de obsesionarte por lo poco que te falta para fijar tu mirada agradecida en la verdadera prosperidad de la que gozas. Que aproveches el contacto con la Madre Naturaleza para tomar consciencia de su infinita abundancia y para permitir que la Magia de la gratitud te despierte y te permita disfrutar del paraíso del que nunca fuimos expulsados.

191 NOTICIAS3Manuel de Mena
Coach de Relajación, Meditación y Crecimiento Personal. Experto en Pensamiento Positivo y Mindfulness. Imparte diversos talleres y cursos de estas especialidades desde 2009.
www.ManueldeMena.com

Más en esta categoría: « Ayuda a Nepal
Сачак (Ламперия) http://www.emsien3.com/sachak от ЕМСИЕН-3
Сачак (Ламперия) http://www.emsien3.com/sachak от ЕМСИЕН-3
Дървени талпи http://www.emsien3.com/талпи от ЕМСИЕН-3

Acceso o Registro

Acceso a Verdemente

¿Recordar contraseña? / ¿Recordar usuario?