Entrevistas

Entrevista a Johannes Uske

225 ILUS ENTRE1El conjunto de técnicas psicológicas vinculadas al Bienestar son un elemento a debate constante, entre lo que se supone ortodoxia en su aplicación y la búsqueda de nuevas y tradicionales formas de sanación o equilibrio psicológico. Los registros Akáshicos es una de ellas, que se encuentra en un momento de revitalización. Este mes, presentamos una entrevista con Johannes Uske, que es uno de los más activos renovadores de las técnicas akáshicas, recogiendo aspectos nuevos, que los aproximan más a técnicas de coaching, y reorientando el peso del componente místico.

¿Cómo generar el cambio que realmente queremos? La sociedad actual vive en parte aislada de su entorno. ¿Cuál sería la clave para cambiarlo? ¿Cómo podemos contribuir generando un cambio? ¿Qué tipos de beneficios se obtendrían?

 

La primera clave es el reconocimiento que nos hemos desconectado, no solo uno de los otros, sino de la naturaleza y de aquello que es natural para nosotros mismos. Si podemos ver y reconocer que el modo de vida que hemos generado, por ejemplo, el aislamiento de las generaciones, el afán por el logro, el éxito, la apariencia o la riqueza, el tener que trabajar 8 o más horas en el día… son construcciones sociales, creaciones propias, entonces podemos elegir a cambiarlo.

La segunda clave es la recuperación de nuestro poder creador, un devolvernos la autoridad de intervenir en los procesos de la realidad y la construcción de aquella vida que realmente queremos. Para ello es necesario reconocer que no somos víctimas de las circunstancias, que no dependemos de la economía, de los políticos o de cualquier otra cosa externa para poder cambiar, sino que contamos con los recursos suficientes para crear una transformación desde adentro.

La tercera clave es la construcción de una cultura que evoluciona sanamente y pone foco de modo equilibrado a tres dimensiones:
El progreso en el Hacer
La confianza en las relaciones
La integridad de la persona

En las sociedades occidentales hemos puesto foco casi exclusivamente a la dimensión del hacer, las tareas, el progreso, el crecimiento, descuidando las otras dos dimensiones.
Todavía se aprecia en exceso el competir, ganar, luchar, esforzarse o crecer sin contemplar las consecuencias sistémicas a largo plazo. Quizá nos ayude recordar que somos hojas del mismo árbol de la Vida, hijos de la misma tierra. Si logramos respetar y aprovechar la inmensa riqueza y diversidad humana, podemos generar la armonía, el equilibrio y unidad que en el fondo anhelamos. Pero para eso, necesitamos dar un paso adelante, cada uno de nosotros, y crear confianza en nosotros mismos y los demás mediante una comunicación bien clara y el cumplir de nuestras promesas.
Nos convertimos en agentes de cambio cuando fomentamos valores y principios que están a favor de la vida como el respeto, la colaboración o el trabajo intergeneracional. El cambio vendrá de iniciativas que unen personas de diferentes sectores y clases sociales con el fin de crear visiones compartidas y proyectos que generan una vida digna para todos. Nos hemos hecho expertos en descubrir problemas, en criticar, analizar y estudiar. Pero ahora nos toca salir de la perspectiva limitada que solo trata de resolver problemas o eliminar las debilidades. La nueva base tendría que ser la práctica del aprecio, de la gratitud, del foco en la potenciación de las fortalezas del individuo, de las organizaciones y de los colectivos. Desde esta actitud y la claridad acerca del puerto del destino hacia donde nos dirigimos, podemos movilizar cambios y beneficios de una envergadura extraordinaria. 

 

¿La sociedad actual va hacía algo mejor?

 

Voy a dar dos respuestas a esta pregunta. Primero una respuesta pragmática. Si realmente vamos hacia “algo mejor” o no depende de nadie menos que nosotros mismos. La perspectiva de mejor o peor es un juicio de nuestra mente. Si yo estoy convencido de que vamos para peor y me dejó condicionar por las noticias, las críticas y quejas de los demás, no voy a tener mucha esperanza para una posible mejora. Y la esperanza es un factor fundamental e imprescindible para la creación de un futuro distinto, sin ella es imposible encontrar la motivación o fuerza movilizadora para el cambio.
Necesitamos aprender, incorporar y practicar las habilidades de la creación del futuro. ¿Y qué son exactamente estas habilidades? Es la confluencia de destrezas como la determinación, el liderazgo consciente, la comunicación clara y la capacidad de elegir a conciencia el estado interior (la calidad de las propias emociones, de las palabras y de los pensamientos), para dar respuestas efectivas a los desafíos de la vida cotidiana. Estas habilidades no son características innatas de unos pocos iluminados, sino cualidades que toda persona puede entrenar y aprender.

La segunda respuesta es más esperanzadora y contempla la tendencia evolutiva en el planeta entero. Es cierto que actualmente estamos viendo aparentemente más corrupción, más desafíos, más dificultades. Pero si observamos el cuadro completo, nos damos cuenta de que se han reforzados los extremos, las polaridades en ambas direcciones. Al mismo tiempo que estamos viendo más oscuridad, podemos notar el surgimiento de más luz, más iniciativas colaborativas, modelos económicos innovadores, mayor interés en la espiritualidad, la paz, la meditación, el yoga, la comida ecológica, el cuidado del medio ambiente…
Todo forma parte de un proceso de cambio frecuencial en la tierra que nos lleva indudablemente hacia un planeta más armónico, equilibrado y pacífico. Cuando descubrimos los detalles del fascinante destino que nos espera en el futuro, se nos devuelve la sensación de calma, paz y esperanza que nuestra mente necesita. 

 

En el autodescubrimiento de uno mismo ¿en qué les puedes ayudar? 

Muchos estamos en el camino del crecimiento personal, la evolución espiritual, habiendo descubierto lo bien que hace sentir aprender algo nuevo, superar un miedo o un bloqueo y encontrar cada vez más fortalezas internas para salir adelante y poder ayudar a los demás. Mi contribución puede ser liberar este camino evolutivo del sufrimiento, de la sobreexigencia y de la frustración que brotan cuando tratamos de ser más espirituales, más amorosos, más compasivos de lo que somos capaces de ser en un momento dado. En muchas ocasiones corremos detrás de falsos ideales espirituales, haciendo de nuestro progreso espiritual un objetivo más, aplicando los mismos modos del “progresar” que usamos en la vida laboral a nuestra vida espiritual. Y con ello nos perdemos en los esfuerzos del mejorar, hacer y luchar, consumiendo nuestras energías hasta un fastidioso agotamiento que nos desconecta de la alegría de vivir. Veo mi función en hacernos recordar que la magia de la existencia está en las cosas sencillas, en la exploración de nuestra autenticidad y espontaneidad, en la búsqueda y creación de una vida alineada con las prioridades del Alma. Me fascina facilitar un despoje de todo aquello que ya no necesitamos para poder entrar en un genuino goce de la vida.

En tu nuevo libro “La mejor versión de ti” ¿Cuáles serían las claves para su manifestación?

En primer lugar, necesitamos tomar nuestros pensamientos menos en serio. Damos un excesivo valor a lo que la mente nos dice, sobre todo cuando ella nos habla en tonos críticos o lastimosos. Para ello nos ayuda conocer a y observar los patrones de nuestra mente, de nuestra personalidad o del ego. Reconociendo que no soy la mente, que ella en ocasiones piensa sola, sin que el yo esencial interviene a conciencia, es un paso enorme. Desde allí puedo decidir soltar los viejos patrones de la crítica, la queja, la comparación, la lucha, la envidia, el sentirme ofendido o querer tener la razón siempre…

 

En segunda instancia nos toca ser amorosos con nosotros mismos. Y soy el primero en admitir que puedo ser muy exigente conmigo y que no siempre consigo tener paciencia conmigo y con los demás. Admitiendo mis debilidades, inseguridades y miedos me permite mostrarme más humano, más cercano y auténtico. Cuando dejo de intentar ser alguien que no soy, abro las puertas a encuentros llenos de sinceridad, presencia y cariño.

La senda hacia la “mejor” o verdadera versión de mí mismo me lleva indudablemente al enfrentamiento con mi sombra, las facetas de mí que no me gustan, que quiero olvidar, esconder o hacer desaparecer. No puede haber ninguna revelación de la preciosa esencia del Ser sin atravesar los oscuros pasillos de mi vulnerabilidad, miedo o inseguridad.

La buena noticia es que el encuentro con estas facetas desagradables de nosotros mismos, que nos genera tanto temor, es mucho menos grave de lo que la mente se lo imagina. Al otro lado de este túnel nos espera un nuevo prado de la vida con desconocidos sentimientos de plenitud, amor y deleite.

Solo hace falta agregar una gota de entendimiento del proceso de transformación en el cual se encuentra la humanidad y cada individuo. Si sabemos de dónde a dónde nos lleva el cambio, si comprendemos el fascinante destino que está por venir, podemos enfrentar la incertidumbre con la calma que necesita el Alma. Y el libro delinea los detalles de este extraordinario proceso que tan intensamente vivimos todos. 

 

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Entrevista a Vanessa Aguirre: La Alimentación desde la Infancia

244 ENTRE 1¿Cómo podemos distinguir lo saludable de lo que no lo es cuando decidimos comprar un alimento? Este es un dilema central de nuestra dieta, porque de una manera inmediata la gran industria ha llenado los comercios de nuevos alimentos que resultan una alternativa sostenible y de calidad, frente a otros que simplemente corresponden con ultraprocesados aunque con una etiqueta de producción ecológica. Muchas veces los árboles no nos dejan ver el bosque. Vanessa Aguirre, más conocida por muchos de vosotros como Zúa-Alimentación Saludable, responde a estos interrogantes, poniendo el foco en la infancia como el pilar de la alimentación.

¿Vanessa, llevas años trabajando e insistiendo en la comida saludable. En los últimos dos años se están multiplicando las opciones de comida "sana" frente a la industrial, pero ¿cuánto de marketing y cuánto de real hay en todo ello??

 

Sí, es cierto que desde hace unos años asistimos a un cambio importante en todo lo que rodea al mundo de la alimentación. Mucha gente empieza a ser consciente de la importancia que tiene la comida no solo en nuestra salud física sino también emocional. Y claro, la industria no es ajena a los gustos del consumidor y rápidamente ha desarrollado una gran cantidad de opciones “saludables” disponible tanto en centros de alimentación como en hostelería. Pero no todo es tan “saludable” como aparenta. Es posible encontrar en el mercado productos con componentes muy dañinos para nuestra salud bajo atractivos mensajes sobre sus efectos beneficiosos.
Afortunadamente en los últimos años se han puesto en marcha a nivel europeo nuevas normativas de regulación del etiquetado y de las declaraciones nutricionales en los alimentos que consumimos. Es un intento (aún queda mucho por hacer) de poder regular los mensajes “saludables” que se presentan al consumidor. No se ha regulado aún la comercialización de productos poco beneficiosos para nuestra salud, pero sí al menos su correcto etiquetado e información al consumidor.
Podemos decir que comer sano está de moda (afortunadamente), y es una “buena” moda, pero que eso conlleva el riesgo de que muchas empresas se aprovechen de esta tendencia y traten de lograr únicamente un beneficio puramente económico y no apuesten realmente por nuestra salud.

 

¿Qué deberíamos entender como comida saludable?

 Comida saludable es aquella que nos aporta salud, entendiendo salud (tal y como define la propia OMS) como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Es importante que la comida también nos aporte salud emocional y, sobre todo, establecer una relación saludable con ella. 

Lamentablemente hoy en día cada vez más los casos de trastornos de conducta alimentaria. Muy recientemente (en el año 2000) se ha definido el concepto de “ortorexia” un trastorno alimentario caracterizado por la obsesión por una “comida saludable”. Es un claro ejemplo de que no se trata de consumir “comida saludable” sino también, hacerlo “de forma saludable” (física y emocionalmente). 

 

¿Qué importancia tiene la correcta alimentación durante la infancia? 

 

Si cabe en edad adulta la alimentación es muy importante para nuestra salud, durante la infancia es clave, no solo para el niño en su etapa infantil, sino también para su futuro en su etapa adulta. Cada vez más estudios apuntan a que muchas de las patologías desarrolladas en edad adulta y que hasta el momento se relacionaban con factores genéticos, podrían deberse realmente a los propios hábitos alimentarios “heredados” de nuestros padres.
Hay que tener en cuenta que cuando nacemos, gran parte de nuestro organismo se encuentra aún en fase de desarrollo. Nuestra función renal y hepática se encuentra disminuida y por tanto es más sensible a los alimentos. Por ejemplo, un exceso de proteínas o de sal (muy habitual en las dietas de los niños hoy en día), puede afectar al riñón o al hígado e incrementar el riesgo de desarrollar insuficiencias en edad adulta.
Nuestro sistema inmunológico está comenzando a conformarse y por ello, está más expuesto a sustancias extrañas como por ejemplo los aditivos alimentarios. El propio aparato digestivo es inmaduro y es por ello de hecho, que la introducción de alimentos se realiza de forma paulatina a lo largo de todo un año. El sistema nervioso necesita completar su desarrollo y precisa diariamente los nutrientes adecuados.
En definitiva, el cuerpo del bebé o del niño es un organismo en pleno desarrollo y la calidad del alimento definirá la calidad de su desarrollo y por tanto, la salud en edad adulta.

 

¿Cómo se generan patologías durante la infancia como resultado de una mala alimentación, que luego son un problema en la edad adulta?

 

Como comentaba antes, el organismo en la etapa infantil se encuentra en pleno desarrollo y existen numerosos factores que pueden interferir en el proceso generando predisposición en edad adulta a desarrollar cierto tipo de enfermedades. Por ejemplo, hay estudios que apuntan a que los niños obesos y con sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
La propia OMS ha dado la voz de alarma sobre el alto consumo de sal entre los niños y el efecto que tiene sobre la tensión arterial de los niños generando una predisposición a desarrollar enfermedades como la osteoporosis, asma, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, obesidad o incluso cáncer en edad adulta.
Por otro lado, tenemos la enorme exposición que tienen los niños a los azúcares, alimentos ricos en azúcares y harinas refinadas. Por término medio, los niños españoles superan, solo con el desayuno, la ingesta máxima diaria recomendada de azúcares. Esta sobreexposición diaria a este tipo de alimentos está provocando un alarmante incremento en el número de casos de diabetes tipo 2 en edad adulta. Se estima que el número de adultos con diabetes casi se ha cuadruplicado desde 1980, pasando de 108 millones en ese año a 422 millones en 2014.
Los aditivos alimentarios son otro grupo de sustancias que también están influyendo enormemente en la salud de niños y adultos. Los padres deberían de saber que existen aditivos alimentarios que consumen habitualmente que tienen una vinculación directa con ciertos trastornos de conducta como los trastornos de hiperactividad con déficit de atención (THDA). Detrás de los atractivos colores de las “chuches” que se compran habitualmente a los niños, o del simple sazonador amarillo de para paellas, existen aditivos alimentarios que pueden influir en los estados de ánimo de los niños, generar hiperactividad, ansiedad, trastornos del sueño, alergias o incluso tos espasmódica. De hecho, la industria alimentaria está obligada a incluir en el etiquetado de este tipo de alimentos el mensaje de que el aditivo que incluye el alimento” puede tener efectos negativos sobre la hiperactividad y la atención de los niños". Pero de nuevo, los adultos debemos de leer las etiquetas. 

 

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Entrevista a Jorge Ramón Gomaríz: Terapias Corporales (I)

223 ILUS ENTRE1WJorge Ramón Gomáriz, ha sido desde finales de los 70, uno de los mayores conocedores de las técnicas corporales en España. Formado con Philippe Campignion en el Método de Cadenas Musculares G.D.S., su continua formación a lo largo de la década de los 80-90, le ha permitido el desarrollo de un método propio, resultado de múltiples influencias corporales, marcadas también por una estrecha relación con la mente..

¿Cómo fueron los comienzos?

Yo me formé como profesor de yoga en el año setenta y nueve y fue entonces cuando leí “El cuerpo tiene sus razones” de Thérèse Bertherat. Este libro me impactó profundamente, marcó un antes y un después. Tuve una experiencia reveladora cuando estudiaba osteopatía, el profesor nos puso en pareja (uno sobre la camilla) a estirar las cadenas musculares. Al terminar cuando me puse de pie, me sentí como si fuera otra persona, estaba perfectamente alineado, mi cuerpo se sujetaba sin esfuerzo y sentía un profunda liberación. Al poco tiempo me convertí en estudiante de Consciencia Sensorial, una práctica corporal basada en la atención plena que tiene su origen en el trabajo de Elsa Gindler. Esto fue decisivo para aprender a convertir el estiramiento en una experiencia consciente. También por aquel entonces descubrí el Método Mézières y esto hizo que, como digo en mi libro, todo encajara como un puzle.

¿Qué diferencia hay entre los estiramientos que tu propones y las gimnasias clásicas?

 

En las gimnasias clásicas principalmente se trabaja para obtener más fuerza.
Estiramientos de Cadenas Musculares es un método basado en un paradigma distinto. Trabajamos principalmente para recuperar la elasticidad y tener más consciencia.
De esta manera, mejoramos el alineamiento corporal y conservamos el movimiento.
El músculo sabe contraerse y puede relajarse, pero no sabe autoalargarse.
Cuando un músculo trabaja frecuentemente tendrá tendencia a un exceso de tono. La hipertonicidad con el paso del tiempo llevará al acortamiento (músculos fibrosados).
Podemos observar el ejemplo de los dedos de la mano, verás que cuando la mano está relajada, los dedos permanecen ligeramente flexionados. Los músculos flexores de la mano se encuentran algo acortados debido al uso predominante en flexión. 

 

Cuéntanos algo sobre las cadenas musculares. 

 

Nuestros músculos nunca actúan aislados, lo hacen de manera solidaria, en familias de músculos.
Una cadena muscular es un grupo de músculos que realizan una función o movimiento.
Ejemplo: nos alimentamos haciendo uso de una cadena de músculos que permite acercar los alimentos a la boca.
Respiramos gracias a una familia de músculos que trabajan a tiempo completo para llenar nuestros pulmones.
La cadena posterior es otro ejemplo, transcurre desde la base del cráneo hasta la planta de los pies. Ésta participa principalmente en las funciones estáticas (antigravitatorias). Trabaja permanentemente cuando estamos de pie.
Las tres grandes masas, cabeza, tórax y pelvis, desplazan su peso hacia delante y ésto hace que los músculos posteriores sean solicitados. Estas son algunas de las cosas que descubrió Mézières.

 

Según parece esta mujer fue pionera en esto de las cadenas musculares, ¿puedes hablarnos más de ella?

 

Françoise Mézières (1909-1991) fue una fisioterapeuta francesa que cuestionó el paradigma clásico. Ella sugiere que no es la falta de fuerza o debilidad muscular la causa de los principales problemas de espalda, sino el acortamiento de la cadena posterior.
Estas son algunas de sus ideas:
“Todo acortamiento parcial de los músculos posteriores implica un acortamiento de todo el cojunto”.
“No estamos aplastados por la gravedad sino por las acciones musculares que se vuelven excesivas, tratando de luchar contra ella”.
“La lordosis prevalece siempre y es, por lo tanto, una alteración primaria”.
En cuanto a los movimientos que realizamos habitualmente, la flexión predomina sobre la extensión, la aducción predomina sobre la abducción y la rotación interna predomina sobre la externa.
Esto determina que encontraremos grupos musculares que trabajan más que otros y por lo tanto tendrán tendencia a la hipertonicidad y al acortamiento. 

 

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Entrevista a Josep Mª Fericgla: Pensamiento y Espiritualidad (III)

222 ILUS ENTRE1En los últimos años se están desarrollando nuevas formas terapeúticas que permiten el acceso a la psique profunda, con el objetivo de afrontar problemas de fondo, resultado del desarrollo vital o adicciones. Muchos psicólogos plantean la utilización de nuevos elementos que permitan una apertura más directa del paciente y con unos efectos secundarios muy reducidos. Entre estos nuevos métodos ha vuelto a resurgir en los últimos años el consumo de la ayahuasca con fines exclusivamente terapeúticos. Se trata de un fenómeno global, del que recogemos al final de esta entrevista algunas referencias bibliográficas de primer nivel. Su empleo no está exento de polémica, en la que algunos psicólogos se muestran partidarios y otros inciden en su identificación como una droga de amplio consumo más. Parte de la polémica envuelve también a su comercialización. En este número hemos entrevistado a Josep María Fericgla, Doctor en Antropología Cultural, posiblemente uno de los mayores expertos y conocedores por su investigación antropológica de la ayahuasca. Sus respuestas, científicamente sólidas, no dejarán indiferente.

¿Qué es la Ayahuasca?

La ayahuasca es una mixtura vegetal, de origen amazónico, que se prepara como mínimo con dos vegetales distintos, que entre ellos tienen una sofisticada reacción farmacológica, y que ingerida oralmente produce un efecto muy similar a los sueños naturales. Incluso desde el punto de vista bioquímico y farmacológico tiene elementos en común con nuestras reacciones cuando dormimos y soñamos. Hay una cierta confusión, porque ayahuasca que es un término quechua, se utiliza tanto para uno de los ingredientes necesarios (Banisteriopsis caapi), como para la sopa resultante. En algunas ocasiones he escuchado que es el resultado de quemar una liana, y no es así, en realidad es necesaria la combustión de dos lianas distintas. Tiene otras aplicaciones también, como emplean las poblaciones indígenas de Sudamérica por ejemplo para los eccemas cutáneos. Hay, por ejemplo una etnobotánica brasileña, Vera Floes, que va a viajar al campus que dirijo en Can Benet (Tordera, Barcelona) en junio o julio para impartir un curso, y prepara un conjunto de cremas, que he probado y que son tremendamente eficaces.

¿Por qué crees que supone un aporte terapeútico importante?

Lo que hace la ayahuasca en su aplicación psicoactiva es básicamente dos cosas. Por un lado, “abrir”. Abre la percepción, abre las emociones. Permite que aparezcan experiencias personales que están ocultas por la consciencia por diversos motivos: son dolorosas, vergonzosas, etc. La mayor parte del esfuerzo de un psicoterapeuta consiste en diluir los mecanismos psíquicos de autodefensa y poder llegar al subconsciente del paciente. Con la ayahuasca se facilita esto muchísimo. Aumenta la percepción interior, pero también la exterior ya que se observan algunos aspectos desde una perspectiva que no es la de la vigilia normal. Estamos hablando de un consumo bien realizado. Si se toma de una forma equivocada pues, simplemente, no veremos ni sentiremos nada. No seremos capaces de percibir, por ejemplo, que la realidad es energía y no materia. También abre mucho la intuición. Los pueblos indígenas que la toman desde hace milenios tienen una capacidad para captar la realidad sin que pase por el intelecto. Esta forma de adaptación a su entorno, de conocimiento, asombra profundamente a los occidentales. De hecho, llama la atención su capacidad para prever, para fomentar la toma de decisiones. 

Nuestro sistema de decisiones occidental se basa en la racionalidad (estadística, cálculo de probabilidades). Sin embargo, los pueblos indígenas amazónicos toman sus decisiones—nunca se ha hecho una correcta antropología sobre lo que significa la toma de decisiones desde el punto de vista cultural—, siendo la sopa o ayahuasca un elemento fundamental. Por ejemplo, su capacidad para “abrir” la hace especialmente útil en cuestiones como, por ejemplo, conflictos familiares. Cuando las relaciones han empeorado entre los miembros de manera notable, es frecuente que la máxima autoridad, por ejemplo el padre, decida que se tome ayahuasca al atardecer o anochecer, y con esto se resuelven los problemas, porque ayuda a entender dónde está el foco principal del conflicto. Sobre esta cuestión he trabajado durante mis estancias de investigación y he podido entrevistar a chamanes y a indígenas ancianos.
También es psicointegradora. Vivimos un constante conflicto entre yoes internos, tal como señala la Psicología Analítica. Lo que busca todo ser humano para vivir en paz es la unidad interior, que va más allá de la psique humana. Por eso las grandes religiones conciben a la divinidad como el uno, donde no hay conflictos, y a la vez alberga toda la diversidad. El proceso de individuación en la terminología de Jung, el proceso hacia la no-división, tiene un buen aliado en la ayahuasca. Tras una sesión en la que se emplea ayahuasca, incluso mal llevada por el psicoterapeuta, las personas tienen una sensación de paz interior, de calma, de poderse ver sin malestar anímico, porque ha habido un proceso de psicointegración de opuestos interiores. Permite, en muchas ocasiones, tener una experiencia espiritual por este efecto psicointegrador. Y es este último aspecto el que ha convertido a la ayahuasca en una moda. Las sesiones en las que se toma ayahuasca siempre son en grupo y hay una comunicación anímica muy profunda y fraterna., que suele generar una fuerte empatía, y que te permite abrirte a la persona que tienes al lado, y contarle tu vida sin prisas. 

¿Qué riesgos esconde su consumo? Recientemente se han publicado una serie de trabajos científicos que defienden su uso en psicoterapia y su valor cultural (Cavnar y Labate, 2014), frente a artículos en prensa muy alarmistas sobre su utilización (ABC, 17/03/2018). 

No estoy de acuerdo con el artículo publicado en el ABC. Está lleno de inexactitudes. De hecho, considero que se descontextualizó lo que yo afirmé. La ayahuasca no es alucinógena. Las diferencias entre un alucinógeno y el efecto visionario de la ayahuasca son enormes. No tienen absolutamente nada que ver. Un alucinógeno tiene unos efectos que te desconectan del contexto. Como tales solo existen la ketamina, la hiosciamina y la escopolamina. Con la ayahuasca sabes dónde estás, tienes conciencia de tu cuerpo. Es lo más parecido, tal vez, a soñar voluntariamente. No genera adicción.
En cuanto a los peligros en torno a su consumo, son muy reducidos. Pero hay algunos. En torno a un 1% o menos incluso, podemos situar que la persona sienta de repente cierta ansiedad, o incluso miedo ante espacios internos que la ayahuasca abre, y que pueden coincidir con una baja preparación para afrontarlos. Si la sesión está correctamente dirigida por un psicoterapeuta, esto se disuelve en minutos. En realidad, es mucho más importante quién dirige la sesión y cómo la afronta que quién la toma.
Por otro lado, hay una ligera posibilidad, que no creo que llegue ni al 1 por mil de que haya algún brote psicótico. Pero para que ocurra esto último la persona que lo sufra, ya es psicótica. Es decir, la ayahuasca no produce ni provoca psicopatías. Por ello, las personas que han sido diagnosticadas no deberían tomar ayahuasca. Aunque es cierto, que existen muchas menos de las que los psiquiatras diagnostican. Es muy común hoy en día en cuanto alguien tiene un trastorno psicoafectivo o una pérdida de la realidad, aunque sea temporal, en denominarlo como psicótico. Yo he trabajado con bastantes casos de personas diagnosticadas como psicóticas, que están tomando antipsicóticos desde hace un tiempo, por lo que tienen su vida psicológica y sexual arruinada, y que no eran psicóticos, sino que de manera coyuntural habían sufrido una disociación, cosa que es frecuente, por ejemplo en la adolescencia, y que en vez de recibir apoyo para reconstruir su personalidad, lo que sufren es una proceso de castración psicoquímica. Aunque te he señalado sus peligros, no quiero dejar pasar que la mayor parte de los psicofármacos tienen muchos más efectos secundarios.

¿Por qué crees que ha habido un acercamiento sobre sus propiedades?

Pensemos que al occidental medio, desde hace un siglo y medio se le hundió el edificio espiritual. Y hoy en día las grandes religiones no sirven para ofrecer experiencias místicas, ni son capaces de responder a las grandes preguntas del ser humano, porque ahora necesitamos un proceso experiencial y no dogmático. Por todas estas propiedades que tiene la ayahuasca, permite tener una experiencia numinosa, del numen de pertenecer a una realidad más allá de mi pequeño ego. Es llamativo la consolidación en los últimos 50 años de, por un lado, la experiencia religiosa, y por otro la búsqueda de una determinada forma de espiritualidad. 

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Entrevista a Odile Fernández: La Nueva Alimentación (IV)

221 ENTREV 1La Nutrición se ha convertido en uno de los elementos centrales de las opciones de vida “alternativas”. Contradictoriamente,el consumo global de alimentos procesados, impuestos por unas concretas formas de vida, y los intereses comerciales de la gran industria de alimentación aumentan exponencialmente. La “nueva alimentación” es una realidad caleidoscópica y compleja en la que se unen nuevas dietas, ejercicios físicos, vuelta al consumo de productos locales... que suele corresponder con una concreta realidad social y económica, muy unida a la clase media y su visión de la sociedad y el individuo. Uno de los temas centrales de este nuevo paradigma en la alimentación ha sido hasta la fecha la prevención de enfermedades. Es uno de los temas que más debate han suscitado, en gran medida, porque obliga a abordar políticas de prevención, que muchas veces se enfrentan a los intereses económicos. Sin duda, el cáncer y su relación con la dieta es uno de los temas más polémicos. Presentamos este mes uan entrevista con Odile Fernández. De formación médica es una de los divulgadores que de manera más optimista, y alejada de visiones polémicas se ha acercado a la cuestión de la alimentación y el cáncer. Enfermedad que padeció hace siete años. Sus libros son bestseller de gran éxito en todo el mundo.

Odile, te has convertido en una “activista” que defiende otra Alimentación como una forma de enfrentarte al Cáncer. ¿Qué papel jugó esa alimentación en la lucha contra la enfermedad en tu caso, frente a los tratamientos médicos tradicionales?

En mi sanación influyó todo lo que hice, tanto el tratamiento médico oficial como un determinado estilo de vida en concreto. Es difícil de cuantificar, porque antes de empezar con el tratamiento y el cambio de alimentación, mi pronóstico a cinco años era muy desalentador, con sólo un 5% de supervivencia. Yo le di la vuelta a la tortilla, y en vez de quedarme con que el 95% de los pacientes mueren, me convencí de que tenía que ser del 5% que sobrevive. Han pasado 7 años, desde entonces. Una quimioterapia, que en principio iba a ser paliativa para alargar la vida, se convirtió en curativa. Y en ese cambio, creo que influyó el cambio en la alimentación y el estilo de vida. No soy capaz, por tanto, de cuantificar, pero lo que es seguro que lo que esperaba la medicina tradicional de mí es que hubiera fallecido.

Por tanto, tuviste un cambio de vida…

Si, un cambio en positivo. Fue positivo que el tratamiento fuera más efectivo. Además la aplicación de la quimioterapia me generó muy pocos efectos secundarios, en la medida que combiné el tratamiento de vida con ese nuevo estilo de vida. Lo que intento divulgar, y eso es muy importante, es que lo que propongo es un complemento, que suma en positivo. 

¿Cómo ves desde tu perspectiva que haya determinados sectores médicos que se resisten a subrayar la importancia de ese tipo de cambios alimenticios en, este caso, en la curación para el cáncer? Siempre insisten mucho en los métodos tradicionales, pero se resisten a utilizar elementos nuevos. 

Bueno, yo creo que en ese aspecto influye mucho la formación. Nuestra formación tradicional es muy terapeútica, centrada en el diagnóstico, muy enfocada en el paradigma tradicional de la medicina. Y es cierto, que todo aquello que se sale de lo oficial, no se forma en la Facultad y luego en la formación hospitalaria. Al día de hoy en España, si lo médicos quieren tener conocimientos complementarios sobre alimentación o una terapia complementaria, tienen que recurrir a la autoformación, porque todavía no existen otras alternativas. Normalmente, además, el médico cuando se enfrenta a lo que no conoce, tiende a decir siempre no, porque no lo conoce. Y aquello que no conoces, pues no lo recomiendas. Por suerte, sobre todo la generación de médicos más jóvenes empieza a leer. Cada vez son más los médicos que prescriben un cambio de alimentación y estilo de vida.

¿Qué le dirías a un enfermo de cáncer? ¿Qué le aconsejarías hacer, teniendo en cuenta que en ningún caso estamos hablando de prescripciones, si no de recomendaciones desde tu experiencia?

Algo que siempre afirmo es mantenerse en la esperanza. Mantener vivo el deseo de vivir. Después decirle que si toma una actitud activa sobre su enfermedad, podrá enfrentarse de mejor manera. No estoy hablando de tratamientos mágicos, esto es importante. Esos elementos, son el cambio de la alimentación, la actividad física si es posible, y por último una mente más tranquila y serena, que influye de manera efectiva en el tratamiento. El enfermo tiene que ser activo, que busque y que se implique en las soluciones a su enfermedad. 

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Entrevista a Mónica Cavallé: Pensamiento y Espiritualidad (II)

220 ENTREVISTA1Mónica Cavallé es una de las filósofas españolas más activas en el establecimiento de una relación estrecha entre Filosofía, Psicología y espiritualidad. Ha centrado su labor en desarrollar un modo de entender y practicar la filosofía que subraye la unidad entre nuestro ser y la vida cotidiana. El desarrollo de la “filosofía sapiencial”, que ella defiende, y que desarrolla en esta entrevista, representa una forma de entender y practicar la filosofía que amplía y complementa el enfoque académico actualmente predominante e intenta recobrar, en contextos contemporáneos, el sentido integral y originario de esta actividad.

Mónica, ¿qué es la filosofía sapiencial y por qué deberíamos acercarnos a ella?

La filosofía sapiencial es la filosofía que sigue siendo fiel al sentido etimológico del término: amor a la sabiduría. La que no solo aspira a responder teóricamente a las grandes preguntas de la vida, sino también prácticamente. La que no solo se orienta al conocimiento de las cuestiones últimas, sino que pretende ser, también, una vía de transformación y de liberación interior. La que no solo compromete nuestras capacidades intelectuales, sino la totalidad de nuestro ser. La que nos invita a la consecución de lo más importante: la libertad interior, el pensamiento independiente, la superación del sufrimiento asociado a la ignorancia, la paz interior, la vida auténtica y con sentido, el conocimiento de nosotros mismos y de nuestro lugar en el mundo, el tránsito de la conciencia de separatividad a la conciencia de unidad…

Debemos acercarnos a ella porque es evidente que esas cuestiones y tareas nos conciernen a todos en lo más profundo. Por otra parte, todos somos ya filósofos. En nuestra vida cotidiana, de forma explícita o implícita, en nuestras acciones y omisiones, estamos respondiendo constantemente a las preguntas últimas: cuál es mi verdadero bien, quién creo ser, qué debo hacer… La cuestión es si somos buenos o malos filósofos. A lo primero nos invita la filosofía sapiencial.

¿Por qué es un tiempo difícil para la Filosofía y para las Humanidades en general?

Porque nuestro sistema educativo prima los conocimientos especializados, técnicos, los que nos permiten insertarnos en una sociedad orientada a la rentabilidad y a la productividad a corto plazo. Se relega la educación en lo más importante: el arte de vivir. Como planteo en la introducción del libro, ¿de qué nos sirven los conocimientos especializados si no conocemos quiénes somos ni cuál es el sentido último de nuestra vida, si no sabemos amar, si no tenemos paz interior, si vivimos torturados por nuestros propios pensamientos…?
El sistema educativo actual es sintomático de que estamos en una sociedad muy hábil en el ámbito de los medios (como ejemplifica el avance imparable de la tecnología), pero analfabeta en el ámbito de los fines, de lo único que puede dar un sentido humano a la existencia.
Recordarnos qué es lo realmente importante y educarnos en el arte de ser y de vivir son objetivos de la filosofía sapiencial. 

En tu último libro, El arte de Ser, incides en el “yo superficial” como una forma de entendernos limitante, pero, por otro lado, muy propia de la sociedad contemporánea, de lo superficial, de lo inmediato, del “aparentar ser”, ¿Cómo podemos combatir esta falta de plenitud? 

Mediante el autoconocimiento. Instalándonos en ese lugar interno en el que coincidimos con nosotros mismos y podemos responder con libertad y autenticidad. Ese lugar en el que somos Presencia viva en expresión, capacidad de comprender, amar y crear, y no una imagen de nosotros mismos con las que nos identificamos; una imagen que está constantemente amenazada —pues los demás y las situaciones pueden cuestionarla— y que necesita ser constantemente alimentada, engordada, reforzada. Por cierto, esta imagen puede ser también la de una persona “profunda” y “espiritual”.
Por ejemplo, el narcisismo y exhibicionismo tan frecuentes en las redes sociales nos hablan de un yo frágil, que no se vive como presencia sino como imagen, y que necesita, por lo tanto, una constante reafirmación y validación del exterior. Un yo que, desconectado en buena medida de su propio fondo, ya no recibe de éste un sentido sólido de identidad, valía incondicional, orientación , sentido y plenitud, sino que espera que todo esto le venga de fuera.
El autoconocimiento, en su sentido más radical, nos permite recuperar la sencillez de ser, la conexión con nuestra plenitud originaria.

¿Qué te impulsó a escribir este libro?

Tengo la vocación de escribir y la de compartir aquello que me ha ayudado a vivir. En mis ensayos, escribo lo que me ha resultado iluminador e intuyo que puede resultar útil a otras personas. Este libro, en concreto, tiene un objetivo pedagógico y busca iniciar en ciertas intuiciones sapienciales que considero profundamente inspiradoras y transformadoras. 

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Entrevista a Alexis Racionero: La Actualidad del Orientalismo (I)

219 ENTREVISTA1BYNGran parte de nuestro encuentro personal con la Espiritualidad y el Orientalismo, se ha producido a través del viaje. Éste se ha convertido per se en una forma de crecimiento personal. Luis Racionero es uno de los más interesantes narradores sobre el Sureste Asiático en los últimos años. Recientemente ha publicado (Ed. Kairós), que es una invitación al viaje interior, a través de paisajes y gentes del Sudeste Asiático..

¿Por qué tu acercamiento a Asia?

 Mi conexión con Asia viene de mi infancia. Mis padres venían de haberse hecho hippies en California y sus casas estaban llenas de telas indias, sofás zen y motivos orientalistas. Después llegó Star Wars y las lecciones de Owi Wan Kenobi y Joda. El cine de samuráis de Kurosawa y la lectura de libros de mi padre como Textos de estética taoísta u Oriente y Occidente. De ahí ya me adentré en lectura de clásicos como la Bhagavad Gita, los Yoga Sutras de Patanjali o el Tao Te King, además de autores como Alan Watts, Krishnamurti y D.T. Suzuki. 

Con treinta años estaba saturado de lecturas y conocimientos, estaba a mitad de mi tesis doctoral sobre la Contracultura americana y el cine de Hollywood de los 70. Llevaba una década de profesor de cine. Necesitaba experiencia. Salir y airearme de tanto mundo académico. Así llegué a la India, en el 2004 y desde entonces no he parado de viajar a Asia.
Mi acercamiento es desde esas lecturas, filtrado por la sabiduría ancestral de aquel continente que ofrece cosas que nosotros perdimos. También hay una fascinación por sus paisajes, sus colores y sus ruinas o templos.

 En tu libro, realizas un viaje a distintos territorios, ¿por qué decidiste esta visión global? ¿Qué pretendías con ello?

Quería recoger todos mis viajes en un solo viaje, dando una visión global y de conjunto, con el riesgo de querer abarcar mucho y caer en lo superficial. Aún así he querido ofrecer al lector una introducción a las filosofías orientales desde enseñanzas muy simples que pueden mejorar nuestra vida cotidiana. A lo largo de los diferentes capítulos abordo un país o territorio con su aprendizaje y mis experiencias de viajes, vinculadas al mismo. 

Como viajero siempre me faltó tener algo más que una guía de viaje. Buscaba tener unas nociones religiosas, culturales y filosóficas de los lugares que iba visitando. Mi libro busca llenar ese hueco aunque por encima de todo cubre una cuestión vital personal: la de querer contar todo lo aprendido durante años de lecturas y viajes. Lo he escrito más de una década después de mi primer viaje a Asia, después de haber recorrido lugares como Myanmar, Tailandia, Nepal, Tïbet, Laos, Camboya, Japón o Sri Lanka.
Estructuro el libro en diez capítulos. Cada uno de ellos contiene un aprendizaje vinculado a un territorio y las experiencias de viaje correspondientes. De esta manera trato de ofrecer una guía clara para esta visión global de Asia, en la que el lector no pueda perderse. Además, por lo que me comentan algunos lectores, esto permite leer el libro por capítulos, sin necesidad de seguir un orden cronológico.

 Planteas un discurso antitético entre Occidente, y los elementos que perviven y caracterizan a Oriente. De hecho, el libro tiene mucho de búsqueda. ¿Crees que la pérdida de determinados valores y percepciones en nuestra sociedad es irremediable?

 En este mundo global todo se iguala, se unifica, bajo un monopolio comercial común, es esa gigante Matrix que nos envuelve y que también ha llegado a Oriente. Sin embargo, en mi discurso me interesaba indagar en las diferencias o en aquello que tiene Oriente que un día perdimos o que procede de su antigua tradición. He querido recuperarlo para complementar y mejorar nuestra vida cotidiana. Para mí la gran pérdida occidental es la espiritualidad, producto de haber confundido o equiparado a ésta con la religión. Uno puede estar al margen de una religión como el catolicismo u otra, sin embargo, no puede negar su dimensión espiritual. Parece como si desde principios del siglo XX con el nihilismo de Nietszche matáramos a Dios y nos fascinamos con el culto a la razón, pero ya sabemos que ésta puede producir monstruos. Hoy vivimos en una sociedad urbana industrial bastante neurotizada, pensando que sólo somos nuestra mente pero somos mucho más. El hombre como predican el yoga u otras creencias orientales es cuerpo, mente y alma. 

Como me dijo Raimón Pannikar en una entrevista para mi documental Rubbersoul, “el hombre sin espiritualidad se ahoga”. Me temo que esto es lo que nos está pasando. Pese a ello, no pienso que sea algo irremediable, ni esto ni la pérdida de contacto con la naturaleza, ni la falta de comunicación con nosotros mismos. Simplemente, se trata de reaprender, de ser conscientes de ello, buscando el camino que nos lleve a tener vidas más plenas, más alineadas con nuestro dharma o propósito vital, algo que no se trata sólo de ganar dinero.
Hoy existe un gran interés por la meditación Vipassana o Mindfulness, por el yoga, el Tai chi y todo eso que englobamos en la llamada autoayuda o terapias de transformación y crecimiento personal. Ya sucedió al final de los sesenta con el New Age y ahora retorna con mucha fuerza al igual que el ecologismo.

En tu construcción literaria, tiene un enorme peso la imagen, fruto de tu experiencia vital y profesional. De hecho, no es posible concebir tu hilo narrativo sin esas imágenes, casi diapositivas. ¿Dentro de ese fotograma fijo, cuáles son las diferencias entre los diferentes países que has recorrido?

 Es cierto escribo en imágenes, porque mi memoria es visual. Puedo olvidar un nombre o confundirlo con facilidad pero en cambio sé volver a un lugar diez años después, gracias a mis coordenadas visuales. Me gusta observar, fijar en imágenes y le doy mucha importancia a la naturaleza y los templos. No sólo es conocimiento sino placer estético. 

Hay países como Camboya, Laos y partes de Vietnam que son países del agua, muy fluviales, imbuidos por el gran Mekong. Frondosidad, selva tropical, verdes palmeras, campos de arroz, con lugares mágicos como Tam Coc, Luang Prabang o Kep. Otros son lugares de alta montaña con bosques frondosos como el Kashmir o el valle de Parvati en la India. Y también hay territorios lunares como la alta meseta Tibetana que también puede conocerse desde el extremo hindú de Laddak.
A los países que he recorrido les diferencia el paisaje y en ocasiones el entorno más rural o urbano, y les iguala el hecho de ser países de religión budista o hinduisto. 

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Entrevista a Joan Prat: Pensamiento y Espiritualidad (I)

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Frente al paulatino decaimiento de formas espirituales tradicionales, vinculadas a instituciones consolidadas como La Iglesia, en los últimos cuarenta años han aparecido nuevas formas de aproximación metafísica o inmaterial. No se trata de una realidad histórica nueva, y frente a las religiones oficiales, siempre han existido alternativas o búsquedas de espacios espirituales heterodoxos propios o colectivos. El antropólogo Joan Prat, en su libro La Nostalgia de los Orígenes. Chamanes, gnósticos, monjes y místicos, Ed. Kairós, 2017, profundiza en esta visión, aunque aportando un punto de vista propio, centrado en “Los Orígenes”. El pasado, como un ideal de felicidad en el paraíso perdido, que caracteriza a gran parte de los movimientos espirituales con mayor o menor recorrido y alcance social.

¿Por qué queremos retornar a los orígenes?

Según cuenta el mito del Génesis, los padres arquetípicos de la humanidad, Adán y Eva, vivieron y gozaron de un paraíso – El Edén- en el que fueron plenamente felices: no tenían que preocuparse por nada pues Yavé y la Naturaleza era pródiga con ellos, no conocían el trabajo duro y eran inmortales… Como consecuencia de una desobediencia perdieron este estado de armonía. Fueron expulsados del paraíso y ahí empezó el “llanto de los desterrados hijos de Eva”. Pero el recuerdo de la felicidad inicial ha permanecido y de ahí el deseo de retorno a los orígenes. Si para mucha gente la infancia es su época feliz por excelencia, también existiría una infancia feliz de la humanidad reflejada en este mito de origen.

¿Algunas de estas formas de regreso a los orígenes desaparecerán bajo la nueva “religión” de la ciencia, tal como señaló Comte en el siglo XIX?

Yo pienso que no. Primero Comte y después de él, la mayoría de pensadores progresistas y evolucionistas del siglo XIX defendieron la misma tesis: que la ciencia borraría o barrería del mapa la religión. Un antropólogo británico James Frazer autor un libro famoso -La Rama Dorada-, estableció la existencia de tres grandes etapas por la que, según él, deben pasar todas las civilizaciones humanas: la magia, la religión y la científica, de forma sucesiva. Pero no parece que la predicción de Frazer se haya cumplido si bien las formas de religión institucional han perdido, por lo menos en nuestra sociedad, el peso específico que habían tenido hace unas décadas, su lugar ha sido ocupado por otras múltiples formas de religiosidad o de espiritualidad. Sería aquello de que, si las misas de doce de los domingos son poco concurridas, en cambio las clases de yoga, mindfulness, o los cursos de Reiki o meditación están llenos a rebosar.

¿Cómo has realizado esta investigación?

Llevo más de cuarenta y cinco años estudiando las creencias religiosas, los mitos, los ritos y las prácticas espirituales de los demás a pesar de que yo no tengo creencias propias a este respecto. Comencé a finales de los años setenta investigando lo que denominábamos “religión popular”, en mi caso muy centrado en los santuarios marianos. Posteriormente puse el foco en formas de religión heterodoxa, las denominadas “sectas” y publiqué un libro titulado El estigma del extraño. Un ensayo antropológico sobre sectas religiosas. Finalmente me interesé por lo que serían las espiritualidades new age, que primero trabajé con un equipo con el que publicamos un nuevo libro, este en catalán, Els nous imaginaris culturals. Espiritualitats orientals, teràpies naturals i sabers esotèrics (Universidad Rovira i Virgili, 2012) y ahora éste La nostalgia de los orígenes, que en buena medida es la continuación del anterior.

¿Por qué optaste por ese enfoque?

Soy antropólogo de profesión y he optado por un enfoque típicamente antropológico. Por una parte, he abordado los temas centrales –el chamanismo, la gnosis, el monaquismo y el misticismo- desde una perspectiva teórica intentando abarcar de la forma más amplia y exhaustiva posible, la literatura especializada en cada ámbito. En segundo lugar, está el trabajo de campo, lo que llamo “experiencias participantes” que ha consistido en obligarme a vivir algunas de las vivencias que caracterizan a los chamanes, los gnósticos, los monjes y los místicos. De esta forma, en cada uno de los cuatro grandes capítulos que constituyen el libro, he procurado reflejar algunas de mis vivencias, por ejemplo, en los temazcales o ceremonias de la ayahuasca en el actual neochamanismo; también he participado en las experiencias de determinados grupos de gnósticos y esotéricos de orientación cabalística o mediúmnica y me he interesado por las cartas astrales, el tarot o la lectura de los registros akásicos, etc. 

Con respecto de la vida monástica he hecho estancias en monasterios de Montserrat o Poblet y en los ashrams de Hare Krishna en España o en India y también en los centros budistas. Finalmente, y por lo que atañe a la vía mística, he experimentado muy diversas formas de meditación, de búsqueda de paz interior o momentos de expansión de consciencia, cuya finalidad es la fusión con el Todo, con el Absoluto. 

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Entrevista a Airam Fernández: La Nueva Alimentación (II)

216 ILUS ENTRE11Presentamos una segunda aproximación a la Paleodieta, o también denominada “Dieta paleolítica”. En el último año ha sido objeto de un intenso debate en los medios de comunicación, entre los defensores de sus aspectos positivos, como puede ser la mejora de una serie de enfermedades gastrointestinales y la celiaquía oculta, por la desaparición del consumo de gluten. Los detractores, por el contrario, sostienen el peligro de una dieta desequilibrada en carbohidratos y su relación con determinadas patologías cardíacas. Como podemos observar, se trata de un intenso debate, al que está sometido cualquier elemento de la “nueva alimentación”. Por tanto, independientemente, de los estereotipos y de los “modismos” asegúrate de estar siguiendo una alimentación saludable para ti, en los que entran factores individuales de salud, actividad física y bienestar. La paleodieta fue definida en la década de los 70, por el gastroenterólogo norteamericano Joseph Walter Voegtli, y se basaba en focalizar su atención en las grasas y proteínas, como elemento explicativo del proceso de evolución humana, y especialmente del desarrollo cognitivo. En gran medida, está basada en una interpretación reduccionista del proceso dietético del ser humano durante el Paleolítico (2 millones de años-10.000 a. C.), y la creencia que la transformación de la dieta frutícola de los primates, y su transición hacia una nutrición omnívora y carnívora, conllevó la conformación de una nueva estructura fisiológica. En ella, jugó un elemento determinante el bipedismo, y el aumento de la capacidad craneana. Pero sin duda, ha sido el profesor de la Universidad de Colorado Loren Cordain el máximo divulgador, a través de su conocido best-seller “The Paleo Diet”, al que han seguido una larga lista de obras, en las que señala cómo deben consumirse, cocinarse determinados alimentos, y qué no debe estar presente en la alimentación. El desarrollo de una extensa escuela en torno a él, con una importante capacidad de transmitir un mensaje claro y directo, explican la rápida expansión de la Paleodieta. Airam Fernández nos ayuda a entender todos estos elementos. A partir de los principios defendidos por Cordain, ha añadido elementos nuevos, entre los que destacan el Paleotraining, una específica orientación de entrenamiento personal.

1.-¿Qué es la Paleodieta, y qué lo diferencia de otras “dietas” o propuestas que encontramos a diario?

La Paleodieta ante todo es una marca, pero con una historia y un equipo científico detrás como ninguna, y como todo lo que tiene años de vida, ha sufrido su evolución. Para mí, la paleodieta es la dieta humana, o la alimentación humana, o otras palabras, lo que debe de comer el ser humano para ser más coherente con su fisiología. Como tal, no debe de ser una dieta, sino un modelo alimenticio vitalicio. ¿Es el único viable para el ser humano? Es el único que está fundamentado totalmente en la fisiología humana, con las salvedades que vivir en el 2017 conlleva y obliga.  Se encuentra anclado, a fin de cuentas, en nuestra genética y la evolución.

2.-¿Cuándo comenzaste con ese cambio radical de la alimentación que es la Paleodieta?

Paleotraining es un método de recuperación física que se fundamenta en la réplica de movimientos realizados por nuestros antepasados cuando su lucha era la supervivencia de la especie humana, recuperando así las capacidades físicas que el hombre moderno ha perdido debido a su estilo de vida actual. Todo ello se lleva a cabo en una sala paleo, que viene a ser un lugar que emula la naturaleza, con césped, troncos, piedras y donde verdaderos amantes de la actividad física, te guían, corrigen y motivan.

3.-VerdeMente es una revista que siempre se ha definido por una línea editorial, que insiste notablemente en la estrecha relación entre Cuerpo y Mente. El Paleotraining establece una relación muy estrecha con la actividad física, en un sentido muy actual, o contemporáneo. ¿Dónde queda el equilibrio mental? ¿Cómo puede influir el Paleotraining en él?

No hay equilibrio mental sin movimiento coherente , y si coherente para un pez es moverse a sus anchas y casi sin descanso en el agua, para el hombre y la mujer, moverse coherentemente es hacerlo según los patrones primitivos de movimiento. Una vez que tienes un cuerpo que se ha movido con coherencia, la mente tiene espacio para conectarse y equilibrarse fuera de los impulsos básicos de estrés y la acción . Por otro lado , Paleotraining tiene entre sus pilares, el naturing o contacto con la naturaleza, que lo llevamos a cabo con el contacto con materiales naturales como las plantas, la madera y las piedras, y el earthing , que se fundamenta en el contacto de las manos y los pies con el suelo. Ambos actos son claves para el equilibrio mental de los humanos.

 4.-¿Cómo definirías la alimentación actual, y por qué es tan nociva?

Un desastre que aún no sé si va a mejor o a peor. El 70% de la alimentación actual de los paises desarrollados, está basada en alimentos procesados. Solo dejamos un 30% para los alimentos frescos. Con esa estructura, solo nos puede ir mal.

5.-En principio, alimentarse bien parece una tarea ardua. El stress, los hábitos tradicionales, el sedentarismo, y un constante bombardeo publicitario de comida basura. ¿Cómo podemos empezar a alimentarnos correctamente?

Es sencillo: aparta los alimentos procesados de tu despensa y cocina. Con ese acto, casi lo tienes todo hecho.

6.-La Paleodieta ha comenzado a sufrir diversos ataques en medios de información generalistas (El País, por ejemplo), ¿Por qué crees que está sucediendo esto?

También sufre halagos y soporte en esos mismos y en otros. Los artículos en medios de comunicación, tv y prensa escrita, suelen tener muy muy poco rigor científico y muchas veces responden a simples encargos a periodistas no especializados para “rellenar “ con cierto tema de actualidad. Sé cómo funciona de primera mano. Si ahora está más la balanza hacia la crítica, no lo sé. No leo sobre alimentación en prensa no especializada.

7.-En una vida saludable ¿qué porcentaje aporta la alimentación y cuánto el ejercicio físico?

El 100% la alimentación y el 100% el ejercicio fisico.

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Entrevista a Arturo Castillo: La Nueva Alimentación (III)

 

217 ILUS ENTREV22wArturo Castillo es uno de los más activos promotores de la cocina crudivegana, junto a una personal aplicación “ayurvédica”, que relaciona la cocina con el bienestar y el equilibrio emocional. En esta entrevista, recoge algunas reflexiones generales sobre esa unión y lo principales proyectos que está desarrollando.
En esta entrevista, presentamos una visión más de ese enorme caleidoscopio que significa la “Nueva Alimentación”. Frente al perfil más físico de la Paleodieta, existen alternativas más asociadas al bienestar espiritual como la que defiende Castillo, que busca unirse con las “Terapias Alternativas” más tradicionales.

¿Cuáles son los elementos básicos que consideras son necesarios para una dieta sana?

Crear un estilo de vida es una idea fantástica que se puede sostener mejor en el tiempo. No creo en dietas, éstas limitan una parte de nosotros que más tarde es desatada como una riada tras la lluvia otoñal. Creo fielmente en forjar una disciplina de hábitos que nos permitan ser libres de elección allá donde estemos. Desde una mirada ayurvédica, esto quiere decir que tenemos el poder de elegir lo correcto en cada momento, siempre y cuando sepamos qué es lo mejor para nuestro cuerpo o biotipo (dosha). Llegados a este punto hablemos de la rutina diaria (Dinacharya) que en resumen se basa en nuestra rutina de cuidado personal, horarios estables entre otros... Por ejemplo tengamos en cuenta lo siguiente: comer cantidades prudentes según la capacidad digestiva de nuestro cuerpo, alimentos de calidad y nutrirnos sólo cuando se tenga hambre real. De esta manera ya tenemos la base para fluir en la vida. Cuando nos mimamos estamos reconociendo en nosotros mismos la divinidad del universo, esto nutre y forja más felicidad que cualquier otro alimento.

¿Cómo conseguir no caer en manos de la industria y sus tendencias a que nos alimentemos de una determinada manera?

En muchos casos el poder salir airoso de este gran oasis en el que nos vemos sumergidos una y otra vez, tiene más que ver con la disciplina y organización de cada persona, cocina u hogar. Por ejemplo: Si sabemos que mañana queremos comer lentejas, entonces las pondremos en remojo por la noche. Al igual con un sinfín de alimentos que requieren de un remojo previo o preparación, esto garantiza un gran ahorro de tiempo y una mayor calidad de preparación para absorber mejor los nutrientes. Si no estamos organizados otros propondrán hacerlo y, ¡Claro! a su manera. La decisión es de cada uno. Si vemos en la estantería del supermercado alimentos con veneno incluido, en gran parte depende de nosotros que sigan ahí, ya que si los compramos, con este gesto estamos diciendo al reponedor del supermercado que hay que reponer más, al del almacén que hay que pedir más y al fabricante que ha que fabricar más producto de ésta u otra calidad. Al final es un tema de economía mental y auto-valoración. ¡Cuando sientes que mereces lo mejor, se acaban las dudas!

Una de tus líneas centrales de trabajo de investigación ha sido la medicina ayurvédica, y su aplicación en la cocina. ¿Cuándo descubriste el Ayurveda?

Ayurveda fue como un flechazo a primera vista en mi vida. Me transformó cuando escuché: Somos lo que somos capaces de asimilar. ¡Dije! Whow. Esto es para mí. Venía de República Dominicana, corría el año 1998, crudivegano de nacimiento, sietemesino y con dificultades para tolerar o asimilar la leche materna. En mis primeros meses me alimentaron a base de agua tibia con panela y más tarde de agua de coco. ¡Así nací! Tras vivir casi media vida comiendo crudo, al llegar a España me desequilibré por completo. En esta búsqueda encontré Ayurveda, que puede sonar exagerado pero me salvó la vida. La practico desde entonces.

Cuando llegué a esta conclusión, tras mis lecturas y estudios, fue como me atrapó Ayurveda. A continuación comparto:
Cuando comemos no desconectamos de la divinidad y la grandeza de la vida. Cuando nos nutrimos desde la consciencia entendemos la vida y fluimos con ella. Si utilizamos la palabra comer, inevitablemente asociamos una necesidad en la misma palabra. Si entendemos que somos más que una apetencia, entonces nos nutriremos de todo lo que nos rodea para (re) encontrarnos con nuestra mejor versión. ¡Con frecuencia, el cuerpo sufre los caprichos de la mente!.

¿Cuál es el elemento central de tus cursos de cocina ayurvédica?

217 ILUS ENTREVI1w

Si nos damos cariño, cuidados y amor a nosotros mismos, ya no tendremos que demandarlo fuera. "Somos naranjas completas". Incluso he llegado a la conclusión de que no ser tu mejor versión es una forma de dar al mundo la peor parte de ti. Tener respeto por todo lo que nos rodea implica íntegramente una alimentación viva, basada en vegetales frescos, de temporada, proximidad y preparados con amor. Ayurveda, el Arte de fluir con la vida, donde todo forma parte de todo. 

5. ¿No te parece poco sostenible pensar en una cocina en un conjunto de ingredientes que tienen que venir del exterior? La clave de mi #ARTURVEDA es que me he dedicado todos estos años a conocer las raíces profundas del Ayurveda, he recorrido 31 ciudades españolas con los cursos... con el fin de entender nuestra gastronomía, porque no podemos hablar de aquello que no conocemos ¿verdad?, para adaptar, así con éxito, un concepto ayurvédico acorde con nuestro entorno, época y ritmo de vida actual. O sea que podamos disfrutar con lo que tenemos en casa de una manera fácil, sostenible y adaptado al tiempo del que cada uno dispone. 
¡Ayurveda de hoy.

¿Cómo realizas tú la adaptación "local" de ingredientes, para convertirla en un estilo de vida, que conlleva sostenibilidad?

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Entrevista a Gopala: Actualidad del Yoga (I)

Todos aquellos que hemos convertido el Yoga en una parte inherente de nuestra vida, nos encontramos curso tras curso ante la multiplicación de nuevas enseñanzas. Es frecuente observar a personas que se inician en el Yoga, y que intentan saber cuál es su "subdisciplina", a partir de recomendaciones o de la información en la red. En esta entrevista con Gopala, profesor de los Centros Internacionales de Yoga Sivananda Vedanta, se hace un repaso crítico, sincero y clarificador del concepto de Yoga, y lo que significa en la sociedad globalizada.

1.-¿En esta época en la que se multiplican nuevas formas de Yoga, cuál crees que va a ser el futuro en la formación del Yoga en los próximos años?

Me gusta compartir y practicar yoga y no teorizar de lo que debe ser o será. No me siento autorizado para ello y dudo de que alguien lo esté. En el yoga la práctica lo es todo. La teoría sólo sirve para acercarte a la práctica, para introducirte en el mundo sutil, desde el físico, nos recordaba siempre Swami Vishnudevananda. El yoga, como ciencia de la vida, se adapta a los tiempos y a los espacios, de ahí su belleza y su sabiduría. En ese sentido responde a los patrones del clasicismo. Swami Sivananda decía: “adáptate, ajústate, acomódate, es la esencia del yoga”. Como estudiante de su Escuela, creo que en la formación se requiere el compartir sincero, el convivir del Maestro y el estudiante. Ambos en el espíritu tradicional del aprendizaje para encontrar la calma y el equilibrio del cuerpo y de la mente. La tendencia pública a la reglamentación de todas las enseñanzas, consustancial a su disposición proteccionista, ha alcanzado el yoga en muchos países de nuestro entorno. Los procesos de formación de profesores tienen que cumplir unos mínimos en cuanto a requisitos pedagógicos y de conocimientos que garanticen, según el Estado, que esos profesores imparten clases sin dañar a las personas. También en la India, donde ya existe un Ministerio (AYUSH), desde 2014, que protege el desarrollo y la enseñanza del yoga como sistema de salud, junto a otros métodos cercanos como el ayurveda. Acabaremos aprendiendo yoga en las escuelas y en las universidades lo cual es un sueño. No debemos tener miedo a nada y menos al desarrollo del yoga. El yoga sabe cuidarse y los que quieren sumergirse en sus enseñanzas clásicas y eternas, saben dónde acudir. Cuando el estudiante está preparado encuentra a su Maestro, a su Maestra. Con independencia del lugar donde inicie su aprendizaje acabará en el lugar adecuado, aquel que te invita al silencio de cuerpo, mente y espíritu.

215 ILUS ENTREV1B2.-¿Cómo ves esa necesidad postmoderna de trocear el Yoga, que en realidad es uno, en “múltiples formas”?

El yoga es uno, es un sistema integral de educación del cuerpo, de la mente y del espíritu, incluye todas las facetas del ser humano, sin distinción, ni posibilidad de dividir nada. El yoga es un aprendizaje en el vivir consciente, abierto a personas de toda condición y edad. Swami Sivananda lo definía como una ciencia perfeccionada por los antiguos sabios de la India (rishis) que pertenece a la Humanidad y no a la India. Me encanta su forma poética de expresarlo. Swami Vishnudevananda, mi Maestro, siempre nos recuerda que el Yoga es unión, que nos enseña a unir toda nuestra fuerza vital, llevándola hacia dentro. La meta es la felicidad que está en nuestro interior. Los seres humanos, probablemente más en nuestro hemisferio occidental, disfrutamos separando “lo que nos gusta, de los que nos disgusta”. De ahí que cuando el yoga aparece en occidente, sobre todo en tiempos recientes, lo aligeramos de prácticas que no nos gustan y lo fusionamos con otras enseñanzas que nos gustan, ajustándolo en ocasiones a nuestros caprichos. La confusión está servida. Los grandes Maestros, como Swami Vivekananda, Ramana Maharshi, Swami Sivananda, Paramahansa Yogananda, Sri Aurobindo, B.K.S. Iyengar, Swami Vishnudevananda, entre otros, prefieren hablar de sendas y no de tipos de yoga. Hay cuatro sendas principales: karma yoga, bhakti yoga, jñana yoga y raja yoga. Cada una se ajusta a un temperamento o a una aproximación diferente a la vida. Acción o servicio desinteresado (karma yoga), devoción o amor incondicional, (bhakti yoga) conocimiento o sabiduría (jñana yoga) y control de la mente y del cuerpo (raja yoga), el asthanga yoga, que incluye ocho pasos y los comportamientos éticos previos, yama y niyama. El hatha yoga es una forma de raja yoga. Todas las sendas llevan a la cima de la montaña, la realización del Ser, no importa por donde transite tu ascensión. Todos los ríos llevan a un océano común. Los grandes Maestros siempre recomiendan la práctica de todas las sendas, especialmente aquella que menos nos gusta. Allí está nuestro aprendizaje principal. Volvamos a la esencia de las sendas y no a los tipos de yoga, a esas “múltiples formas” a las que haces referencia. Donde la esencia no distingue, “el yoga”, no debemos hacer distinción, “los yogas”.

3.-Has defendido siempre el respeto por cualquier forma de “Yoga”, que para ti beneficia el aumento del conocimiento y la práctica de él, ¿no te preocupa que la práctica del Yoga se convierta en un mero ejercicio físico?

No me preocupa en absoluto. Los yoguis aprendemos el arte de no preocuparnos, de no tener miedo. Lo que no impide que nos ocupemos de trasmitir las enseñanzas, tal y como las recibimos, sin aderezarlas con nuestra insaciable imaginación, sin añadirles sal o azúcar según nuestros gustos particulares. En la Escuela Sivananda seguimos enseñando el yoga que hemos aprendido, pero no estamos en contra de estos fenómenos a los que haces referencia, que sirven para atraer a personas que quizás no se aproximarían nunca al yoga si no fuera por esos estilos que potencian lo atlético, o el hacer sudar, o la acrobacia, o el contacto físico. Comienzan jugando y luego van profundizando en el yoga hasta llegar a lo más importante, que es el silencio y la meditación. Como te decía el yoga no necesita de protectores, se defiende solo. Pero le encanta que lo practiquemos, sea como sea. El yoga disfruta viéndonos sentados mientras meditamos por la mañana y en el atardecer. Probablemente también contemplando alguna acrobacia. ¿Quiénes somos para juzgar? El yoga tiene sus propios métodos sutiles, probablemente secretos, para llevarte por el camino del descubrimiento del Ser. No importa cómo comiences. Tengo confianza de que quien algo busca va a encontrarlo. El propio yoga va a descubrirle sus misterios en el momento y espacio adecuado.

4.-¿Por qué deberíamos sumergirnos en las enseñanzas de Swami Vishnudevananda?

Cada persona tiene sus motivos. Te ofrezco dos. De un lado, porque sigue un linaje clásico, que procede directamente de Swami Sivananda y llega hasta Sankaracharya y de otro por su profunda y directa sencillez. El sintetizaba el yoga en cinco aspectos: - Ejercicio adecuado (asanas) que mejora los distintos sistemas anatómicos que componen nuestro cuerpo, - Respiración adecuada (pranayama), - Relajación adecuada, - Dieta adecuada y - Pensamiento positivo y meditación. En un automóvil necesitas: - Aceite y lubricación, asanas, - Un sistema de enfriamiento, relajación, - Una batería, el plexo solar, que se recarga con el pranayama, - Combustible, que obtenemos de los alimentos adecuados, el agua, el aire y el sol, - Conductor o conductora inteligente, que va detrás del volante, la mente, que se positiviza mediante la meditación. Su forma de enseñar a conducir nuestro cuerpo y nuestra mente tocó mi corazón desde que le conocí. Su lenguaje directo y sin ambages me permitió comprender que el yoga va más allá de una práctica de moda y que llena tu vida de belleza y de ganas de compartir, de servir. Te hacía sonreír y darte cuenta de que la Vida con mayúsculas es una forma de experimentar el gozo por todas las partículas del Universo y que vale la pena apostar por lo que nos une más que por lo que nos separa.

5.-El yoga, que es una tradición surgida en una sociedad concreta, la India, se ha constituido a lo largo de siglos. Esa sociedad se encuentra en pleno cambio, ¿Cómo observas a la India contemporánea en la globalización?

Antes de nada quiero decirte que yo no soy un experto en antropología social y política de la India. Eso sí estoy enamorado de la esencia de esa tierra, llena de infinitas enseñanzas para quien quiere escuchar. Es desde este enamoramiento desde el que hablo a las lectoras y a los lectores de Verdemente. La India es una sociedad compleja, mosaico de religiones y culturas entre las que se encuentra el yoga. Una civilización milenaria que crece y se adapta a la modernidad a pasos agigantados. Lleno de ingenio y de genios. Tiene mucho que enseñar. El yoga, recordamos, pertenece a la Humanidad y no a la India. Esto no impide que por razones obvias el gobierno indio quiera proteger su esencia y la tradición del yoga como parte de su legado histórico. Es en este ámbito en el que me llama la atención la India contemporánea en la globalización actual. Ya en 1995 se creó un departamento de los sistemas médicos tradicionales que incluía, entre otros el yoga además del ayurveda, el unani y el siddha. Tenía como objetivo el desarrollo de la educación y la investigación en estos conocimientos tradicionales. Este departamento adquirió rango ministerial en 2014, tras la llegada en mayo de 2014 del Primer Ministro, Sr. Narendra Modi, que practica yoga cada amanecer como parte de su vida. Además aconseja a sus compañeros de gobierno y a sus representantes en el exterior (Embajadas de la India) la práctica del yoga más que hablar y defender el yoga, como parte de la tradición. No olvidemos que la resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 11 de diciembre de 2014, que fija en el 21 de junio el Día Internacional del Yoga, fue impulsada por su persona. En este caso quiero poner en valor el trabajo que hace la Embajada de la India en España, entre otras, siempre cuidadora de su legado en nuestro país. De la resolución de la ONU destaca su preámbulo, una impecable clase de yoga: “Para que las personas y las poblaciones adopten modos de vida que propicien la buena salud, reconociendo que el yoga ofrece un enfoque holístico de la salud y el bienestar y que deben difundirse las ventajas que entraña practicar el yoga como beneficio para la salud de la población mundial”. Esta es la globalización en la que creo. Que la Asamblea de las Naciones Unidas, por una impresionante mayoría histórica, promulgue, de manera tan directa, que el yoga es un beneficio para la salud de la población mundial, es el mejor ejemplo que podemos tener de la sabiduría global de la India. El mejor regalo que los rishis, que en la noche de los tiempos intuyeron el yoga, puede dar a los ciudadanos de este mundo. Ahora toca transformar cada día en un día internacional del yoga. Eso nos toca a nosotros y a nosotras.

6.-A veces charlamos en la redacción sobre el Yoga como una manifestación más de la globalidad, y de esos clichés de una nueva cultura, que también tiene la contrapartida de la homogeneización, en la forma de entender la vida y la naturaleza. ¿Qué papel puede jugar el conocimiento del Yoga en esa nueva realidad?

El yoga es una manifestación de la Universalidad, es una técnica para encontrar el Ser, una búsqueda de su realización. Forma parte de un impulso natural de la Humanidad que existe, con una cierta homogeneidad, en casi todos los lugares del globo. Está por encima de la globalización y de la homogeneización. No olvidemos que el yoga es una forma de detener las modificaciones de la mente, el deambular constante de la mente. “Yoga chitta vritti nirodhah (el yoga es la detención de las vibraciones de la mente), según los Yoga Sutras de Pantanjali (1.2.) Y solo hay un Ser, envuelto en miles de tradiciones, olores, colores sabores, espacios y tiempos, pero que trasciende a todo. Sólo hay un Ser, por eso el yoga se lleva bien con todas las tradiciones, con la globalidad consustancial a todas las tendencias espirituales.

7.-Tu poemario “La Noche lo merece”, se integra dentro de un amplio conjunto de trabajos que llevas realizando con el músico David González, ¿qué significa para ti la Poesía?

La Vida me ha enseñado que si conociésemos nuestro último pensamiento trascendente, elevaríamos a la Humanidad por encima de la más alta de las montañas de los Universos conocidos. Y que si por un instante fuésemos capaces de sentir en nuestro ser más profundo el dolor de todos los seres del Universo, generaríamos tanto amor como para embriagar los corazones de mil generaciones venideras. Creo que la vida es más Vida si exprimimos nuestro amor y lo regalamos constantemente, mediante las habilidades que se nos ofrecen y que encontramos en nuestro diario caminar. Swami Sivananda mantenía que la vida es más poesía que prosa. Lo que parecía una contradicción, teniendo en cuenta que, de los aproximadamente 300 libros que escribió, solo dos eran poemarios. No lo entendí hasta que pasado el tiempo lo experimenté. Me di cuenta que todas sus obras eran un puro poema vital del conocimiento y de la experiencia. La meditación diaria me llevó a ser un observador constante y a aprender, poco a poco a poemar el caminar y el respirar. Comencé con tres poemarios musicados de reflexión consciente sobre la vida, en colaboración con mi gran amigo el compositor norteamericano David González: “No para mi alma de reír”, “Despacio” y “Contemplar la luna”. Los tres poemarios están inspirados en mi experiencia con el yoga y los he presentado en numerosas audiciones públicas. Recuerdo con cariño una ellas: en la “Alianza para la Nueva Humanidad”, con Deepak Chopra y por supuesto con David González, en Barcelona en 2008. Una osadía total. Acabo de publicar con la editorial Séneca: “La noche lo merece” que es una colección de susurros, de aromas de silencio, de sorpresas, de fábulas ensoñadas y de cuentos ilusionantes. Estoy especialmente contento con este poemario. Es como un bebe que pide ser acunado. Un bebé que quiere compartir con los brazos que le rodeen muchos secretos de dulzura vital. Me encantaría regalar un poema a vuestra revista, a la que sigo desde sus comienzos en el año 94 y a la que agradezco desde el corazón este compartir en formato entrevista. Un poema que habla de la experiencia más cercana al yoga, el silencio.

 

“Silencio,

¿qué tienes amigo?

que cuando camino sin tu perfume,

me siento aprendiz de lo básico,

tropezándome una y otra vez en el mismo estorbo

y cuando bebo de tu vaso sagrado,

se inserta la sabiduría en mis entrañas.

Silencio,

me inclino ante ti,

deseando no desearte,

invitándote sólo a que estés cerca,

muy cerca”

8.-¿Qué elementos comunes encuentras entre la mística oriental y, por ejemplo, la cristiana?

La mística es una experiencia, en ocasiones momentánea, que implica la disolución en vida de la persona que busca la unión con la divinidad, con lo Sagrado, con la Unidad del Silencio. Lo Sagrado es Universal, aunque se adapte a la comprensión de diversas épocas, realidades y lugares. La divinidad es Una aunque sus formas sean infinitas. El silencio es la Unidad, no existen dos silencios. Solo hay una experiencia mística, común a todas las tradiciones, aunque se bañe de aromas, sabores y olores diferentes y de palabras en idiomas que no se entienden. La experiencia mística nos recuerda que es más lo que nos une que lo que nos separa, pese a que son incontables los que se empeñan en demostrar lo contrario.

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