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FRANCISCO ALONSO

FRANCIASCO ALONSOCUERPO Y KINESOLOGÍA
Fisioterapeuta, Osteópata, formado en Cadenas musculares y Articulares GDS y Kinesiología Aplicada. Miembro del colegio de fisioterapeutas de Madrid. Codirector de Osteofisio, Centro de Fisioterapia y Osteopatía, profesor de Kinésica.

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Cuando el dolor se hace físico hemos superado el estrés emocional

247 ILUS FRAN WEBEn estos momentos en los que hemos estado en una situación anormal durante unos meses y ahora empezamos a retomar nuestras vidas con relativa normalidad y precaución, empiezan a manifestarse todos esos síntomas físicos o dolores que han estado latentes mientras nuestro cuerpo se mantenía una situación de estrés o incertidumbre.

Cuando les comento esto a mis clientes y les digo que es una buena señal que aparezca un dolor físico como una lumbalgia o un dolor de hombro ya que la parte emocional se está haciendo física y por lo tanto lo estamos solucionando en cierta medida, me miran con cara extrañada pero terminan entendiéndolo.

Realmente si entendemos que no sólo somos un cuerpo físico, si no que también tenemos una parte emocional y espiritual que están íntimamente relacionadas, podemos comprender que en el inicio de todos nuestros dolores físicos hay una parte emocional o psicocomportamental que está sufriendo algún tipo de estrés.

Una vez que ese estrés se supera o esa emoción que está tan presente pasa a un segundo plano o a relajarse, surge la parte física y aparecen los dolores o síntomas.

Podemos pensar que ha sido consecuencia de volver a la actividad física o hacer deporte de una forma diferente, pero el cuerpo tiene una capacidad de adaptación impresionante y si estamos bien en todos los sentidos, sobre todo emocional, no tendría que haber ningún problema a nivel físico.

Te voy a poner varios ejemplos para que lo entiendas.

Todos conocemos gente que el viernes o sábado por la mañana después de una semana muy estresante les duele la cabeza, o tienen síntomas como si estuvieran muy cansados o incluso con fiebre y sensación de estar con gripe.

Recuerdo el caso de una mujer, directora de una oficina de un banco importante, que casi todos los sábados tenía un dolor de cabeza bastante fuerte y no se podía levantar de la cama hasta la hora de comer. Tenía un estrés tan alto que durante la semana prácticamente no dormía y lo poco que dormía era un sueño de bastante mala calidad. Después de hacerse muchas pruebas médicas y tomar medicaciones muy fuertes para las migrañas, entendió que era proceso normal de su cuerpo después de una situación de estrés mantenida semana tras semana. Debido a su mala calidad del sueño, optamos por un tratamiento de osteopatía con el cual le liberamos su occipital y su zona cervical, que estaban completamente comprimidas por la tensión de todos sus músculos de la parte posterior. Los dolores de cabeza prácticamente desaparecieron, mejorando muchísimo su calidad de vida.

Además le enseñamos técnicas para el manejo del estrés y mejorar la calidad del sueño, lo que le ayudó a afrontar de manera diferente situaciones estresantes tanto en su trabajo como en su vida diaria.

Recientemente, el caso también de un chico joven y bastante deportista que vino a la consulta con una fuerte lumbalgia. Justo después del confinamiento se había quedado totalmente bloqueado dejando una pesa cuando estaba haciendo ejercicio físico. Como en el caso anterior, le sirvió de mucha ayuda entender que su cuerpo estaba sometido a un estrés importante debido a la incertidumbre económica por su situación laboral al estar en un proceso de regulación de empleo. La zona lumbar y del sacro es una zona relacionada con la preocupación por la parte económica y en el momento que lo entendemos, el cuerpo empieza a poner mecanismos de curación para superar ese estrés emocional y, por lo tanto, el problema físico en cierta medida. Además es importante quitar el bloqueo físico que ha producido esa parte emocional con el tratamiento de osteopatía.

En resumen, es importante entender la relación que existe entre nuestra parte emocional y nuestra parte física, y por lo tanto todos nuestros dolores y bloqueos físicos surgen de un estrés emocional al que hemos estado sometidos y que se va a manifestar a través de nuestras cadenas musculares en el cuerpo. Estas cadenas están bajo el dominio de nuestro sistema nervioso central, el cual trata de buscar siempre la mejor adaptación al medio y a todo lo que nos está ocurriendo, tanto emocional como físicamente, modificando la tensiones de estas cadenas musculares y por lo tanto nuestra postura y bloqueando ciertas zonas si estas situaciones se mantienen en el tiempo.

En el momento que somos conscientes que ciertas situaciones de estrés, preocupación por lo que va pasar con nuestro trabajo, miedo o incertidumbre por el futuro, van a influir en nuestras cadenas musculares, ya estamos poniendo un mecanismo de curación en nuestro cuerpo. Pero siempre va a haber tensiones que van a quedar y que hay que solucionar para que no se vuelvan crónicas. Por otro lado, es importante acudir a un profesional que entienda estas cadenas musculares para poder quitar esa parte física que ha dejado la parte emocional y que nos dé soluciones como estiramientos de esas cadenas para prevenir que vuelva a pasar.

Si tienes algún dolor o patología ya establecida no dejes de consultarnos y te daremos la mejor solución posible.

Un abrazo y buen verano

“Hay otro Camino para Solucionar tus Dolores: hay un enfoque Global de la Salud que Trata la Causa de tu Problema…”

¿Sabes que muchos dolores articulares y contracturas tienen un origen visceral?

246 FRANTe explicamos cómo puedes solucionar muchos dolores y patologías tratando tus vísceras. La idea de globalidad está cada día más integrada en el concepto de cuerpo y salud. Ya nadie duda que todo está comunicado en el organismo que conforma una unidad y que lo externo influye sobre lo interno y viceversa, y, por lo tanto, que el origen o la causa de un dolor o enfermedad puede estar lejos del síntoma, en otro sitio, incluso en otro sistema corporal.

Un poco de Anatomía

Sabemos que en el conducto interior de la columna vertebral se encuentra la médula espinal y de ella salen, entre otros, los nervios autónomos que parten de los agujeros de conjunción entre las vértebras y llegan a los órganos correspondientes –enviando información neurovegetativa. Pero a la vez, desde las vísceras parten los nervios aferentes mandando información de su estado a las vértebras y a través de la médula al cerebro. 

Además de las conexiones por vía nerviosa, encontramos comunicaciones a través de las fascias, el tejido conjuntivo, ya que los órganos están envueltos por este tejido además de ligamentos que unen a los órganos entre sí y con determinadas vértebras, el sacro y en cráneo. Entre todo esta maraña de tejidos se hallan las distintas vías circulatorias como arterias y venas que llevan los nutrientes y eliminan las toxinas de las vísceras, y que pasan entre ellas de modo que serán influidas por la situación y el estado de las mismas.

La Mecánica Visceral

Los órganos, como todas las estructuras corporales (vértebras, músculos…), tienen una determinada movilidad influenciada por la respiración y el diafragma, además de un deslizamiento entre las propias vísceras. Esta movilidad puede verse afectada por diferentes causas:

  • Adherencias por acumulación de toxinas (alimentación, medicamentos, alcohol...).
  • Alteraciones de la información que llega desde la médula a través de las vértebras por bloqueos vertebrales.
  • Cicatrices de todo tipo, incluyendo laparoscopias, cesáreas, apendicitis…que generan adherencias y tensiones muy importantes.
  • Alteración de la circulación por compresión vascular en su trayecto por otras vísceras, tensiones del diafragma u otros músculos, como pueda ser el Psoas… 

Cuando esta movilidad se restringe o se bloquea se verá alterado el funcionamiento de las vísceras, pero a la vez, afectará otras estructuras por medio de las distintas conexiones que antes mencionamos. Es decir que cuando una víscera altera su funcionamiento puede repercutir de distinta manera sobre la estructura osteo-articular y muscular, según las distintas vías de comunicación:

  • El nervio que sale de la víscera y envía información al cerebro.
  • Los ligamentos que unen las vísceras a la columna generarán tracciones sobre estas zonas de la columna.
  • Las compresiones en venas y arterias producirán congestión visceral. 
  • Las caídas de vísceras generarán tensiones importantes sobre el sector de la columna que las sujeta.

Estas alteraciones o disfunciones de origen visceral producirán síntomas que se podrán manifestar tanto en la propia víscera, como ardores de estómago, hígado graso, estreñimiento, digestiones pesadas, infecciones de orina, dolores menstruales, como a nivel osteo-articular. 

De todos modos, si la disfunción de la víscera o de la zona vertebral se mantiene un tiempo sin corregirse dará paso a un progresivo deterioro del órgano o el hueso provocando patologías que conocemos: artrosis, hernia de disco, contracturas crónicas…y patologías viscerales más grave como gastritis crónica, cálculos renales, pólipos, diverticulitis, quistes en los ovarios... En líneas generales, el problema de la víscera es el resultado final de un problema de movilidad que no se ha corregido. 

Algunos problemas Músculo-Esqueléticos de Origen Visceral

  • Lumbalgias: muchos dolores lumbares tienen su origen en alteraciones de la movilidad del riñón que afecta al psoas o por disfunciones del hígado con incidencia sobre el diafragma, además de problemas de inflamación del intestino grueso o estreñimiento. Los excesos de toxinas suelen afectar mucho el funcionamiento de estos órganos, por lo tanto es fundamental mejorar nuestra alimentación.
  • Cérvico-braquialgias: los dolores cervicales con o sin irradiación hacia el brazo u hormigueos pueden estar ocasionados por fijaciones en la zona del cuello relacionada con el pulmón.  Por esta zona pasan importantes nervios y arterias que van hacia el brazo.
  • Dolores de zona media de la espalda y esternón: estos dolores pueden originarse por bloqueos de movilidad del mediastino y la fascia que recubre al corazón que se comunica por varios ligamentos con estas estructuras y con nervios cérvico-dorsales. Los problemas emocionales suelen afectar la movilidad de esta zona.
  • Mareos y cervicalgias: tensiones en diafragma y problemas de estómago van a traccionar del esófago que llega hasta el cráneo produciendo bloqueos en las primeras cervicales que afectarán al riego sanguíneo del cráneo y por lo tanto dolores de cabeza y mareos.
  • Varices y otros problemas circulatorios de las piernas: pesadez, cansancio, retención de líquidos, etc. son síntomas que responden a una alteración funcional en el cuerpo: la mecánica tóraco-diafragmática que afecta el normal funcionamiento de la bomba cardíaca que impulsa la sangre, o tensiones y fijaciones viscerales a nivel pélvico, bloquearán el normal retorno circulatorio de la sangre.

El Diagnóstico Osteopático

La Osteopatía, como medicina holística, diagnostica y trata al cuerpo en todos sus planos: osteo-articular, visceral y cráneo-sacral, siempre exploraremos al organismo globalmente. En lo que respecta al chequeo del sistema visceral nos basaremos en los siguientes puntos:

  • Relación entre zona vertebral y víscera.
  • Relación del órgano con su zona refleja en piel o el dermatoma correspondiente.
  • Movilidad específica de la víscera que evaluamos.
  • Los síntomas dolorosos relacionados con problemas viscerales. 

Todo esto nos conducirá a determinar si el origen del problema mecánico es visceral, vertebral o cráneo-sacral y así poder tratar el sistema correspondiente y las estructuras involucradas. La corrección o normalización de las vísceras, que es lo que en este artículo nos ocupa, se logra con técnicas suaves que liberarán las restricciones de la fascia que rodea a las vísceras y modificarán el circuito reflejo que afecta a una zona vertebral y la musculatura de alrededor. 

El Tratamiento

Insistimos en la idea de globalidad desde un punto de vista mecánico, pero no sólo refiriéndonos al sistema músculo-esquelético, sino integrando todos los sistemas corporales como es el visceral y las fascias profundas que forman el sistema cráneo-sacro. De ahí que ante cualquier dolencia, patología o sintomatología debemos relacionar los aspectos viscerales, circulatorios, endocrinos, uro-ginecológicos, músculo-esqueléticos, etc., y buscar las causas primarias en todo el cuerpo.

Nuestro trabajo estará destinado a liberar las densidades, restricciones y retracciones de los tejidos a través de técnicas manuales suaves y precisas, que tienden a devolver el movimiento alterado en todas las estructuras del cuerpo. 

Actuamos sobre la movilidad de la víscera, las restricciones fasciales, relacionándolas con sus conexiones mecánicas, nerviosas y circulatorias.

En los problemas de origen visceral es importante liberar la víscera en cuestión para que pueda descongestionarse y moverse lo mejor posible. Por eso complementamos nuestros tratamientos con Reeducación y Estiramiento de Las Cadenas Miofasciales y Gimnasia Hipopresiva. 

Desde el concepto de la Osteopatía la causa del problema mecánico estará solucionado cuando el conjunto fascial y las Cadenas MioFasciales se muevan libremente y sin restricciones, es decir que todos los sistemas funcionen armónicamente y el paciente haya recuperado la Respiración y la vitalidad. 

“Hay otro Camino para Solucionar tus Dolores: hay un enfoque Global de la Salud que Trata la Causa de tu Problema…”

Un nuevo concepto de salud

245 ILUS FRANAhora más que nunca, en estos tiempos que corren de confinamiento y miedo, es importante cambiar o entender bien el concepto de Salud en toda su amplitud, no solamente como ausencia de enfermedad si no entender la salud plena. Y los terapeutas que nos dedicamos a ello debemos ser promotores y gestores de la salud de la gente.

En general, se entiende la salud como no estar enfermo, pero es algo mucho más amplio, ya que si nos preguntamos individualmente tenemos muchos síntomas que no les damos importancia, porque llevan con nosotros mucho tiempo, lo que nos indica que no estamos del todo saludables.

Eso es lo que pasa cada día en la consulta cuando hacemos la historia clínica.

En principio la persona viene por un dolor en concreto, o por más de uno, pero cuando se hace la historia clínica y le preguntamos sobre como está su parte digestiva, si sus digestiones son buenas, si va todos los días al baño, si tiene dolores de cabeza, cómo es su menstruación, si tiene un sueño reparador o si se levanta descansado, nos damos cuenta de que tenemos un montón de síntomas que no les prestamos atención, pero que no nos dejan disfrutar de una salud plena y dar todo lo que somos capaces de dar o hacer.

Normalmente en el concepto clásico de salud, pensamos que el camino entre ésta y la enfermedad es muy corto. Pasamos de estar bien a estar enfermos o con patología por una acción o por un hecho en concreto. Es decir, creemos que estamos bien y cogemos a nuestro hijo y nos da un tirón en la espalda y pasamos a estar mal y con dolor. Además si nos hacemos una resonancia magnética y sale que tenemos una hernia discal en las lumbares creemos que es por ese mal gesto que hemos hecho. 245 ILUS FRAN1

Pero realmente no es así, antes de haber tenido ese dolor o patología el cuerpo nos ha avisado con diferentes síntomas, como pueda ser dolor de cuello, gases, estreñimiento, dolores de cabeza, algún esguince mal curado y todas esas disfunciones que podemos sobrellevar, y que no les hemos hecho mucho caso, han sido las que finalmente nos han hecho que tengamos un síntoma fuerte, y que al hacernos una resonancia nos hayan diagnosticado una hernia lumbar que llevaría mucho tiempo pero que no nos ha dado síntomas hasta entonces.

Por lo tanto la distancia entre la salud plena y la patología es mucho mayor, y en ese camino es donde se han producido muchas disfunciones, donde tenemos que trabajar los terapeutas para solucionar la verdadera patología antes de que se produzca el síntoma importante.

Pero para entender este concepto pleno de salud debemos conocer lo que se llama el triángulo de la salud, el cual tiene tres lados que debemos cuidar para tener una salud plena.

245 ILUS FRAN2Este triángulo que tiene tres lados son:

  • Estructural: traumatismos, malas posturas, caídas, accidentes, lesiones…
  • Bioquímico: comida, bebida, agua, medicamentos, aire, vitaminas, contaminación…
  • Mental: Estrés, pensamientos, emociones, miedos, sentimientos…

Por lo tanto los que nos dedicamos a la salud, en este momento más que nunca, debemos potenciar la salud de la sociedad y no basarnos en una medicina del medicamento para aliviar síntomas. Tenemos que promover la salud desde este punto de vista, como una salud plena y en beneficio de todos.

Como trabajadores de la salud, debemos ser promotores y gestores de salud de las personas que vienen a consultarnos, dándoles información en los tres aspectos de salud del triángulo:

  • En la parte estructural: tratar sus disfunciones o bloqueos para permitir la autocuración del cuerpo, recomendar estiramientos para realizar en casa, pautas posturales, prevenir malos movimientos…
  • Desde la parte bioquímica: recomendar una dieta saludable, basada en frutas y verduras, grasas saludables como frutos secos, y proteínas como las legumbres, eliminando de la alimentación algunos cereales especialmente el trigo, la carne roja, los procesados…
  • Desde el punto de vista mental o emocional: eliminar situaciones de estrés, tener unas buenas pautas de sueño, meditar …

245 ILUS FRAN3Esto es lo que se debe entender como salud plena y como trabajador de la salud hay que llevar a la gente hacia ese modelo de salud. Por supuesto, buscando los ajustes que cada uno necesita ya que no todos somos iguales y vamos a reaccionar igual, pero sí que todos podemos cambiar aspectos de nuestra vida para mejorar nuestra salud.

Ponte en manos de un buen gestor de salud porque podemos cambiarte la vida.

“Hay otro Camino para Solucionar tus Dolores: hay un enfoque Global de la Salud que Trata la Causa de tu Problema…”

COLABORADORES Revista Verdemente